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¿Sabías que el salmón es bueno para...?

El pescado y los frutos del mar han sido importantes en la nutrición humana desde la prehistoria.

 "Grande el salmón, que navega contra la corriente para vivir", dice Andrés Calamaro en su canción. Y es en ese pez en el que se enfoca la nutricionista de BBC GoodFood.

A lo largo de la historia, el pescado y los frutos del mar han sido además una fuente de poder económico.

Durante las décadas recientes, el consumo de pescado per cápita se ha extendido por todo el mundo.

Además de comerlo fresco, técnicas como ahumarlo o salarlo se han usado para preservar pescado, y el salmón en específico es tradicional en las cocinas de la Federación Rusa, Reino Unido y Escandinavia.

Una de las principales razones por las que el consumo de pescado ha aumentado es el deseo de alimentarse de una manera más sana.

Es un alimento anádromo pues nace en agua dulce para luego pasar gran parte de su vida navegando en el océano hasta que regresa a su lugar de nacimiento para procrear.

Se cree que el mecanismo que hace posible que obedezcan a ese extraordinario instinto es la memoria olfativa. Esa es una de las razones por las que este pez inteligente e intuitivo es considerado como un "alimento para el cerebro".

Las variedades de salmón usualmente se clasifican de acuerdo al océano en el que están localizados.

En el Pacífico son considerados parte del género Oncorhynchus, y en el Atlántico, pertenecen al género Salmo.

En el Atlántico sólo hay una especie migratoria, aunque existen cinco especies de salmón en el Pacífico: salmón real o chinook o chinuc; rojo; coho o plateado; rosado; y keta o chum.

La carne de los salmones es típicamente rosa, pero su color puede ir desde el rojo hasta el naranja.

El salmón real y el rojo son más grasosos que el rosado y el chum, mientras que el coho está en la mitad.

El real es el más grande y el rojo el más pequeño. Ventajas nutricionales


El pescado y los frutos del mar están repletos de nutrientes y el salmón no es la excepción. Fuente excelente de proteína de alta calidad, vitaminas y minerales (incluyendo potasio, selenio y vitamina B12).

Pero es su contenido de ácidos grasos omega-3 lo que recibe más atención.

100 gramos de salmón contienen: 231 calorías, 25 gramos de proteína, 3,2 gramos de grasa saturadas, 85 miligramos de colesterol.

Los científicos ahora plantean que el consumo de pescado puede reducir el riesgo de varios cánceres, así como muchas enfermedades crónicas como la de Alzheimer, asma, depresión, diabetes, presión alta, degeneración macular, esclerosis múltiple y artritis reumatoide.

Al Omega-3 se le denomina como un ácido graso esencial pues el cuerpo no lo puede sintetizar por sí solo y debe obtenerlo de la dieta.

Para optimizar el suministro de estas grasas esenciales es ideal comer pescado graso o azul al menos tres veces a la semana.