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Cómo debemos alimentarnos durante el verano

Es fundamental no cambiar la estructura de la dieta por más que sea verano. Hay que respetar una alimentación balanceada y equilibrada.
Foto: Gentileza
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 Lo que debemos tener en cuenta es que, debido al calor, tenemos mayores posibilidades de deshidratarnos. Por ello es recomendable beber una mayor cantidad de líquido, y priorizar el consumo de alimentos frescos, en particular verduras y frutas, ya que son ricas en agua, vitaminas y minerales, y sirven para recuperar agua.

Los alimentos básicos como los cereales, lácteos, carnes y aceites no deben eliminarse de la dieta. Cada uno de ellos aporta un componente primordial para una buena nutrición, ya sea calcio, hierro, o proteínas, y no se debe descuidar ningún aspecto.

Evitar


Es recomendable evitar las grasas, y en lo posible elegir quesos y cortes magros de carne. Por otro lado, se aconseja que todos aquellos alimentos enlatados sean ingeridos eventualmente, es decir, que se consideren como algo “extra” en la dieta.

Se puede planificar un menú semanal, y en base a ello realizar las compras. De este modo se puede diagramar una dieta variada, evitando comer siempre lo mismo, y aumentando la cantidad de alimentos frescos. Otro aspecto clave es comprar todo aquello que necesite heladera al final del recorrido, evitando de este modo que pierda la cadena de frío.

Saber conservar alimentos

Todo lo que se consumió se debe conservar en la heladera, en recipientes tapados. Es importante que lo que ya está cocido vaya en los estantes superiores, mientras que lo crudo debe colocarse en los inferiores.

Recaudos al momento de preparar la comida

Es primordial lavarse las manos antes de cocinar, así como también limpiar con agua potable todo lo que se vaya a comer crudo.

No se deben utilizar los mismos cuchillos ni las mismas tablas para cortar alimentos crudos y cocidos. ¿Qué ocurre si ingiero alimentos que hayan perdido la cadena de frío?

El principal problema es que puede derivar en una gastroenteritis, lo cual es más peligroso en chicos y personas ancianas.

¿Y en la playa?

Llevar la comida en una conservadora, y estar seguros de que mantiene la temperatura. 

Es desaconsejable que los alimentos pierdan el frío.

Tratar de llevar adelante una dieta variada, no comer todos los días sándwich. 

En caso de querer comer sándwich, variar el contenido, no deben estar siempre hechos con fiambre, se puede intercalar pollo, carne fría, huevo, lechuga, tomate, entre otros. Reduciendo la cantidad de pan, utilizando rodajas finas.

 Llevar yogures, frutas, o armar recipientes herméticos con ensaladas individuales