Ley de Educación, con consenso político y críticas docentes
Durante todo el día de hoy, en las escuelas mendocinas se debate el proyecto de ley que regirá la educación de los jóvenes. El proyecto de la Ley Provincial de Educación será tratado en la Legislatura después de seis años de espera, pero los docentes tienen un promedio de cuatro horas para hacer su aporte, y tienen mucho que decir.
Algunos docentes consultados por MDZ, que estuvieron o que se encontraban en ese momento en la jornada dispuesta para hoy señalaron algunas deficiencias de la normativa, si bien todos coincidieron en que se trata de algo necesario, la amplitud de la normativa y su falta de precisiones fueron las críticas generales.
Alfredo Benditi, director de la Escuela Técnico Industrial Emilio Civit, consideró que hubiera sido más útil presentar un proyecto de ley marco y no una "macro ley con 267 artículos, que es una manera de que los docentes no la tengan presente".
De acuerdo con Benditi, lo mismo sucedió con el Estatuto del docente, que, con más de 300 artículos, son muy pocos los profesionales que lo tienen en cuenta.
Quienes adhieren a un organismo sindical muy conocido, hacen referencia a que por lo menos no es neoliberal, pero si ese es todo el mérito que tiene, no es mucho.
"Yo recuerdo cuando se planteaba la educación según la ley 1420 de fines del Siglo XIX, teníamos un sistema educativo que era memorístico y enciclopédico, era una de las críticas, pero tampoco tenía en cuenta la educación técnica, que no podía dejar de lado lo práctico. Y yo me pregunto, lo que saben hoy los alumnos con un sistema que tiene en cuenta el conocimiento social", estimó el docente.
"Me preocupa que los alumnos salgan a los 20 años de una escuela técnica e ingresen a Ingeniería y no sepan dividir sin una computadora, o una netbook. ¿Qué pasa si tenemos una catástrofe grave? ¿Cómo hacemos para ocuparnos de los muertos de los heridos, o de los ciudadanos que quedan? Manejar los algoritmos de cálculo, tener conocimientos de Geografía, de Lengua, etc., continúa siendo necesario", agregó Benditi.
El directivo consideró que, puede suceder algo similar a la Ley Federal de Educación: "Cada jurisdicción la interpretó como quiso, y en vez de tener una orientación, tuvimos múltiples orientaciones en la misma área".
Además, Benditi duda de que algo que "se prepara desde hace más de seis años, se consulte de este modo a los docentes. Aunque hayan estado siguiendo el trámite, en cuatro horitas no se pueden leer y analizar 267 artículos".
Por otro lado, hubo un resumen presentado por el mismo gremio docente, "muy conocido", añadió el directivo, que algunos "referentes de la educación", presentaron. Benditi indicó que no era claro, porque hace mucho que no encuentra claridad en los proyectos educativos y en sus referentes.
Por su parte, Noelia Arancibia, profesora de Literatura de de la escuela Alfonsina Storni de Maipú comentó que estuvo mirando el borrador, en el que encontró algunas cosas con las que está en desacuerdo.
"Toda la responsabilidad de la educación se pone en las escuelas, y el primer núcleo de educación de los chicos es la familia. Al mismo tiempo, el papel del docente está un poco minimizado, al papel de simple empleado, y la capacitación que se le ofrece no es para nada interesante", agregó.
Las jornadas de capacitación son una pérdida de tiempo.
En cuanto a género, maltrato, y otras problemáticas actuales, la ley es muy ámplia, si bien le pide a las escuelas educar en el respeto y la igualdad, deja mucha libertad para que las instituciones eduquen a su criterio y eso resultó ser un aspecto positivo para la profesional.
También fue consultada, Claudia Ferro, profesora de Enseñanza Media y Superior en Letras y licenciada en Letras (autora del libro "Treinta y tantos ejercicios probados de comprensión lectora"), quien trabaja en el Instituto Rodeo del Medio consideró:
Como toda ley, es una expresión de principios y deseos que nadie discute, pero debería estar más completa. Los fundamentos son estupendos pero no explican el cómo.
La profesional, indicó que organismos que son claves para la educación en Mendoza, como por ejemplo, la Junta Calificadora de Méritos, no fueron tenidos en cuenta en el texto.
Algunos cuestionamientos que nos propone el Gobierno en el texto que enviaron, que se resuelven con políticas de estado, responden a otras líneas y no a la educación, agregó Ferro.
Desde el Instituto consideraron que las escuelas pueden incluir, pero eso se tiene que traducir en una inclusión real en el mundo laboral.