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Doble crimen de Maipú: un SMS fue la pista hasta el imputado

El acusado, apodado "El Checho", tenía una relación laboral con la pareja asesinada en Coquimbito. El celular de Dolores Guerrero, una de las víctimas, proporcionó la pista clave para vincular al hombre con el crimen.

Esta mañana se imputó al único detenido por el doble crimen de José Alberto Pacheco (58) y Dolores del Carmen Guerrero (50), la pareja de Coquimbito que fue brutalmente asesinada el lunes a la noche. Se trata de Sergio Andrés Ortiz, conocido como "Checho".

El acusado trabajaba para las víctimas como cuidador en una vivienda que tenían en Gutiérrez y al momento de su detención tenía en su poder el teléfono celular de la mujer a la que habría asesinado, hecho clave para considerarlo como uno de los posibles culpables. La fiscal especial Claudia Ríos, lo citó a declarar esta mañana, pero Ortiz prefirió no hacerlo.

Según explicó Ríos, a Ortiz se le imputa el cargo de "homicidio simple en el caso de Pacheco, y de homicidio criminis causa en perjuicio de  Guerrero" -la mujer habría sido asesinada para cubrir el crimen cometido contra su esposo- y el delito de daño contra la propiedad, por la explosión de la vivienda y el delito de hurto porque se ha sustraído uno de los teléfonos de las víctimas".

La fiscal indicó que el acusado fue trasladado a la penitenciaría.

¿Cómo vincularon al "Checho" con el doble crimen?

La pareja contaba con tres teléfonos celulares: dos fueron robados, pero el tercero fue hallado debajo del cuerpo de Dolores Guerrero, oculto en un delantal. En ese móvil se encontró un mensaje de texto (SMS) en el que la mujer le contaba a una amistad, casi a las 23: "'el Checho vino a cenar, ahora está hablando con el José'", contó la fiscal.

"Trajimos a esa amistad, y dijo que 'el Checho', quien había ido a cenar a la vivienda de las víctimas, es un hombre que trabajaba para ellos en otra vivienda que tenían los Pachecho", agregó la fiscal.

Durante la conversación que mantuvieron fuera de la vivienda los dos hombres, es que el imputado le habría provocado la herida cortopunzante que presenta el cuerpo de Pacheco en el tórax. De acuerdo con Ríos, se estima que luego, "para lograr la impunidad es que habría estrangulado a Dolores".

La mujer murió de asfixia, y su cuerpo presenta lesiones en la tráquea y una hemorragia interna. Ahora la Justicia debe determinar si la asfixia fue por el estrangulamiento o por inhalación de monóxido de carbono, aunque la hemorragia parece indicar que el agresor apretó el cuello de Dolores hasta que esta falleció.

Además del teléfono de Guerrero, el asesino se habría llevado otros dos móviles. Uno de ellos fue hallado por los investigadores en un surco cerca de las viñas de Pachecho. Los investigadores encontraron las huellas dactilares de Ortiz en el teléfono. El otro celular, sin embargo, sigue sin aparecer.


El gas abierto

De acuerdo con la fiscal, la propiedad de Coquimbito está destruida en un 80% por el fuego. Todas las hornallas estaban abiertas, y después de un tiempo, el calefón prendido u otra llama habrían hecho explotar la vivienda.

Por el fuego falleció una de las mascotas de las víctimas, a la que también se le practicó una necropsia, agregó Ríos.


Los investigadores aún no logran determinar móvil del crimen. La fiscal indicó que es imposible saber si el agresor le sustrajo dinero a la pareja antes de asesinarla.

"Falta interrogar a la familia, que hoy está en el velorio, y decidimos respetar su dolor, sin que esto perjudicara el avance de la causa, con la detención de Ortiz", finalizó Ríos.

El caso

El lunes, cerca de la medianoche, los vecinos de la calle Castro Barros de Coquimbito, Maipú, escucharon una fuerte explosión, y "sonidos como si fuesen tiros" por lo que decidieron salir a ver que había sucedido.

La vivienda se encontraba parcialmente incendiada y los bomberos encontraron a la pareja asesinada dentro de ella.

En un principio los investigadores encontraron que no se había tratado de un intento de robo, ni encontraron huellas de vehículos que pudieran haber llevado hasta ahí al agresor.

 José Andrés Pacheco Alcalde trabajaba en una empresa metalúrgica de Rodeo del Medio y Dolores del Carmen Guerrero era ama de casa. Hacía más de 10 años que vivían en la vivienda donde los mataron.

Tenían tres vehículos: : un Renault 12, un Chevrolet Meriva y una camioneta Ford. Pese al lamentable suceso, ningún auto fue movido del lugar en en el que se encontraba, ni hurtado.  

La pareja no tenías hijos, sólo dos perros de los cuales uno escapó y el otro murió quemado por el incendio.

El terreno de más de 400 metros cuadrados sólo tenía rastros de fuego en el interior de la vivienda de unos 70 metros cuadrados.