Qué pasa con las netbooks en las escuelas mendocinas
En abril de 2010, ante un auditorio que colmaba el Teatro Cervantes de la ciudad de Buenos Aires, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner presentó el Programa Nacional Conectar Igualdad como “un instrumento de igualdad para superar la brecha digital”. En agosto último, la directora General Ejecutiva del Programa Conectar Igualdad, Silvina Gvirtz, afirmó que "Mendoza es una de las provincias que mejor está trabajando con las netbook" y que "este es un gran desafío y un gran orgullo para la educación de esta provincia". Consultada sobre el impacto que ha provocado en alumnos y docentes el Programa Conectar Igualdad desde su inicio, Gvirtz contestó que “muy positivo”, ya que “el solo hecho de la llegada de las netbook a las escuelas marca un antes y un después”.
Todo esto, una parte de la historia, la institucional, si se puede llamar así. La otra parte, la que se vive adentro de cada escuela mendocina, que tiene más que ver con el impacto en la calidad educativa, más que social, y que incide directamente en los responsables de llevar a la práctica el uso pedagógico de este dispositivo: muchos docentes coinciden que las netbook hoy son más un problema que una solución.
Lo que pasa adentro de las escuelas
En algunos secundarios del Gran Mendoza, las netbooks están guardadas en la biblioteca o en el área técnica y sólo es usado por los alumnos cuando el profesor se los solicita. Algunas escuelas prefieren llevar en un carrito los dispositivos correspondientes a un aula determinada para ser utilizados -a pedido del profesore- y tras concluir esa clase, vuelven al carrito y regresan al depósito o a la biblioteca. Hay otros colegios en que -en lugar de un carrito- son los mismos alumnos quienes antes del inicio de la clase van a la biblioteca o a la sala informática a buscar su netbook (esto implica, para el docente, restar unos 15 minutos de clases por el tiempo que se pierde en hacer el trámite).
En las escuelas en que los alumnos llevan sus netbook todos los días, en la mayoría de los casos esos dispositivos no cuentan con la carpeta “Escritorio Alumno”, la más importante de todas (la que contiene el material educativo). "Escritorio Alumno" viene por defecto en todas las netbook, pero a poco de recibirlas, la mayoría la convierte en una carpeta innacesible, es decir, la sacan del Escritorio y la convierten en un contenido oculto, sólo visible desde el buscador interno de la netbook. El Escritorio y la carpeta Mis Documentos es para videojuegos y archivos de canciones. Y allí reside el problema: la lucha de los docentes por evitar que su clase se convierta en un Boca - River de una partida de Counter Strike o de otro videojuego. Inclusive, hay casos en que el aula, mientras se desarrolla la clase, se divide en dos grandes bandos de un mismo videojuego que los alumnos con los dispositivos están compartiendo.
“Cuando me doy vuelta para escribir en el pizarrón escucho el sonido de los disparos y de las naves que vuelan. Me doy vuelta y ellos siguen jugando. Lo mismo sucede cuando estoy explicando, que de repente aparecen esos sonidos y los ves a ellos riéndose, en lugar de prestar atención. Un par de veces decidí registrarlo en un cuaderno y solicitar sanciones. Eso no logró cambiar el asunto. Desde la DGE no hay una directiva precisa para sancionar a los alumnos que utilizan sus netbook para jugar en clase. Si bien eso corresponde a cada escuela, en la realidad a los colegios los veo muy desorientados en esto. Por otra parte, el alumno -como sabe que concluirá la clase sin ser sancionado- directamente opta por ponerse a jugar”, confesó una docente de un secundario técnico de Godoy Cruz y un bachiller de Luzuriaga, Maipú.
También hay casos de alumnos que por dificultades para escribir, las netbook hoy les permite tomar apuntes de clases. Y docentes -pese a los contratiempos que implica su uso para fines educativos- que intentan darle sentido a su existencia brindar material de lectura a los alumnos a través de las netbook.
“No logró una mejora en la calidad educativa”
El Programa Conectar Igualdad en Mendoza lleva entregada 201.329 netbooks y 57 Kit de tecnologías adaptativas en educación especial. Desde el discurso institucional, mucho se ha dicho de la inclusión y poco de la calidad educativa que ha requerido esta gran inversión por parte del Estado argentino.
“Ha sido un programa socialmente exitoso, pero educativamente un fracaso”, afirmó Alejandro Frigolé, doctor en Ciencias de la Educación (UNCuyo)
“Los chicos que no están habituados a leer en el papel menos lo harán en una computadora, ya que se torna en un factor distractivo más. Muchos profesores han optado por no dejarlos usar en los cursos porque los alumnos se distraen jugando. En algunos casos, el profesor los deja creyendo que están tomando apuntes y cuando se acerca al banco para corroborar ve que ese alumno está jugando”, ejemplificó.
También se refirió a las deficiencias técnicas pendientes.
“Muchos colegios aún no disponen la intranet para poder usarlos en red. Entonces el profesor no puede cargar una tarea y compartirlo en red con los alumnos conectados (la opción que les queda es hacerlo alumno por alumno con un pendrive)”.
Además criticó que no exista un mecanismo de control para quienes utilizan las netbook.
Sobre la puesta en marcha del Conectar Igualdad, Frigolé remarcó una falla en su implementación que hoy se advierte en los pobres resultados educativos, según su análisis:
“Un programa educativo se pone a prueba en un lugar y luego se esperan resultados. Y recién allí se hace masivo. En este caso lo hicimos al revés: hicimos un gasto para hacer algo masivo y se buscó un impacto social, más que una mejora en la calidad educativa”.
Críticas de alumnos y docentes
Entre las conclusiones de la segunda Evaluación del Programa Conectar Igualdad informe evaluativo del programa implementado por el Gobierno argentino, una constante en todo el país es que pese a que se observan avances, los alumnos critican el escaso o nulo uso pedagógico de las netbooks, mientras que los docentes aseguran que los estudiantes juegan y se distraen en clase.

