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Quiénes son los nuevos dueños de la bodega Tittarelli

Muchos mendocinos se preguntan hoy quién está detrás de la empresa Air Computers SRL, la cual invertirá en Mendoza cerca de 100 millones de pesos a efectos de reactivar la bodega Tittarelli. MDZ investigó y te lo cuenta.

Esta semana, se conoció que la empresa Air Computers SRL invertirá en Mendoza cerca de 100 millones de pesos a efectos de reactivar la célebre y derruida bodega Tittarelli ubicada en el departamento de Rivadavia.

La presentación de la “buena nueva” provino por parte del ministro de Agroindustria Marcelo Barg, quien no dudó en destacar esta suerte de hito. “Se trata de una marca histórica de nuevo en el mercado que llega a Mendoza gracias a la política de sustitución de importaciones”, dijo al respecto.

La firma, dedicada al rubro computación, producirá en Mendoza vinos, espumantes, mosto y aceite de oliva. El gerente de la empresa para el interior del país, Damián Viñas, explicó por qué decidió diversificarse: “Ante las restricciones de (Guillermo) Moreno tuvimos que analizar alternativas para sustentarnos y una de ellas fue el negocio de la exportación de vino y mosto”.

Para poder importar, la legislación vigente exige a algunos sectores económicos "cupos" que logra a partir de la exportación de bienes.

Y allí es donde aparece el dato más llamativo: Air-Computers SRL hará una inversión inicial de 20.000.000 de pesos para la puesta en marcha de una planta concentradora de mosto, y otros 80.000.000 de pesos para el reacondicionamiento de la bodega y las 1.000 hectáreas con las que cuenta entre viñedos y olivos.

Pronto, las preguntas comenzaron a multiplicarse como hongos: ¿Quiénes son los dueños de la firma? ¿Qué se esconde detrás de su inesperado interés en invertir en Mendoza, en un rubro aparentemente desconocido para ellos?


Radiografía de una empresa familiar

Air-Computers SRL, CUIT 30-57013558-5, es una empresa familiar con 50 años de trayectoria y fuerte expansión desde el año 2002. No solo es la primera firma argentina en fabricar placas madre, sino que en 2005 superó en ventas a la poderosa Hewlett Packard.

La empresa pertenece al poderoso grupo rosarino Airoldi —la comandan los hermanos Carlos, Sergio (foto) y en menor medida Sandra—, recordada por ser una de las pocas que, luego de la devaluación de 2002, logró imponerse en el mercado tecnológico con la venta de insumos importados y con el ensamblaje de computadoras personales y portátiles.

Ese año fue el de mayor expansión, ya que fue cuando los Airoldi decidieron abrir nuevas filiales en Buenos Aires, Córdoba, Mendoza y Capital Federal, aún antes de conocida la inversión de esta semana en Tittarelli.

Para conocer cuán relevante es Air-Computers en el mercado, debe decirse que su facturación alcanzó en 2005 la friolera de 90 millones de dólares.

 

Ello permitió a la firma incursionar en nuevos desafíos, como el ensamblaje de notebooks, que junto con la firma Whitebooks, son los únicos que arman computadoras portátiles en el país.

Para los Airoldi, Rosario representa un 50 por ciento de las ventas mayoristas; Córdoba un 25, y el resto se reparte entre Mendoza y Capital Federal.

La expansión no solo fue en ventas, sino también en crecimiento de personal: en 2001, tenían 56 empleados. Hoy esa cifra asciende a 467. En concepto de salarios brutos Air-Computers pagó, a fines de 2012, 30 mil millones de pesos. En lo que va de 2013, esa cifra asciende a 20 mil millones.

Si esos números sorprenden, más aún lo hace el monto final de las importaciones: en 2011 Air-Computers ingresó productos —muchos de ellos componentes para armar computadoras—  por más de 183 mil millones de pesos. Es número descendió a 51 mil millones en 2012.



Hombre del año

En agosto 2012, Carlos Airoldi — presidente de Air-Computers y el más visible de los hermanos— fue elegido como el “Empresario del Año” en la octava edición de los Premios Indice, galardón que distingue a quienes marcan el rumbo de los negocios en Santa Fe.

Allí, el mandamás de la empresa recordó el legado de su progenitor: “Quiero agradecer a punto biz por haberme entregado este premio y a todos los votantes. Pero además quiero homenajear a quienes me crearon porque este reconocimiento es más bien personal. Tuve un maestro que fue mi padre, y a pesar de no haber terminado ni siquiera la secundaria, me dejó una enseñanza muy simple: producir lo máximo posible y gastar lo mínimo posible, una fórmula demasiado simple que deja siempre los resultados que uno espera”.

En el mismo evento, Airoldi recordó una anécdota referida a su madre: “Hubo un hecho que me marcó mucho. Cuando decidimos meternos en el tema de las importaciones de partes de computación, comenzamos a desprendernos de locales que habíamos comprado con anterioridad. Al vender el último, mi madre me preguntó por qué antes comprábamos y ahora los vendíamos. Le dije que todo estaba en la computación. Ella, sin mucho que entender se calló y confió en mí. En ese momento me cargué una responsabilidad grandísima que hoy está plasmada en este premio. Por eso, este reconocimiento es también para ella”.


Finalmente

La explicación de la llegada de Air-Computers a Tittarelli tiene que ver con el tejido de una estrategia para adaptarse a las regulaciones comerciales vernáculas.

No es algo que la empresa rosarina haga solo en Mendoza: en Alvear montó una nueva unidad de negocio a través de una planta de biodiesel y en el microcentro de Rosario avanzó con un proyecto inmobiliario, a partir de la reestructuración de un tradicional local comercial.

En tiempos de restricciones, nada mejor que saber utilizar el ingenio. Los Airoldi, como puede verse, saben bien cómo hacerlo.