Alerta máxima por las crecidas en Paraná
Las provincias de Chaco, Corrientes están padeciendo la crecida de las aguas en sus tierras con las graves consecuencias de tener que evacuar tanto personas como animales. En Santa Fe y Entre Ríos se espera que las crecidas también lleguen, por lo tanto se evalúan las zonas que deberían ser desalojadas en el caso de que esto suceda. Medio millón de cabezas de ganado se retiraron del lugar.
La emergencia es inmediata, el río superó los siete metros, límite para iniciar una evacuación masiva. Los expertos indicaron que si las aguas del Paraná e Iguazú se mantienen , los problemas bajarán a otras provincias.
La cosa se complica con el pronóstico que hay para las próximas horas, ya que habría más lluvias de regular intensidad.
Ante una consulta, el funcionario brasileño confirmó que continúa la bajante del río Iguazú, aunque muy lentamente. En las Cataratas, el parque nacional está habilitado, pero no se puede acceder a la Garganta del Diablo. Este paseo podría estar habilitado recién dentro de un mes, admitieron voceros del concesionario del parque nacional.
En Corrientes, la inundación comienza a ser sinónimo de drama. El río llegó a 7,09 metros a las 15 de ayer, con un incremento de 10 centímetros en seis horas. El director de Defensa Civil de Corrientes, Eulogio Márquez, precisó que el avance de las aguas provocó la autoevacuación de un gran número de familias en varios barrios de Corrientes, como Virgen de los Dolores, Itatí y Cristo Obrero, entre otros. "En total, tenemos a unas 170 familias asistidas por la creciente", dijo el titular de Defensa Civil de Corrientes, por lo cual se estimó que el número de evacuados en esta provincia ya superaba el millar de personas.
El panorama era especialmente complicado en la villa turística de Paso de la Patria, donde el Paraná ya superó en 31 centímetros el nivel de evacuación, establecido en 7 metros. Hoy, los evacuados en esa villa turística eran 16 familias, aunque ese número se iría incrementando con el correr de las horas.
La intendenta de Apipé Grande, Mónica Romero, denunció que por el avance de las aguas "no quedó nada en chacras y huertas particulares" y reclamó el aporte de combustibles, suero antiofídico, medicamentos varios para la época, ropa y calzado, según publicó diario La Nación.
Pero también el ascenso del nivel del río comenzó a preocupar en el extremo nordeste de esta provincia, mientras que en la capital provincial se definen medidas de control de defensas y se evalúa el operativo evacuación, cuando dentro de dos semanas llegue el pico de la riada, que obligará a que centenares de familias deban evacuar sus viviendas en los parajes bajos más cercanos al río.
En la provincia de Entre Ríos, los productores ganaderos también están a las corridas. Necesitan sacar de las islas más de 580.000 animales para que no mueran ahogados, según los cálculos del Ministerio de la Producción entrerriano.
En Puerto Reconquista, el hidrómetro marcó ayer 4,67 metros, con tendencia creciente, pero acercándose al pico de ascenso. A los 5,10 metros entra en vigor el plan de alerta, mientras que a los 5,30 metros comienza la ejecución de la etapa de evacuación.
Carlos Fascendini, ministro de Producción de Santa Fe, calculó esta mañana que "el 15% del stock de hacienda de la provincia está en la zona de islas. Son un millón de cabezas, aproximadamente. Los productores están sacando los animales. En algunos casos, las vacas están pastando en las banquinas. Por eso, les pedimos mucha precaución a los automovilistas en las rutas", advirtió Fascendini.
El ministro también planteó la necesidad de declarar la emergencia agropecuaria para asistir a los productores afectados por la creciente.En la provincia de Entre Ríos, los productores ganaderos también están a las corridas. Necesitan sacar de las islas más de 580.000 animales para que no mueran ahogados, según los cálculos del Ministerio de la Producción entrerriano.

