Mejor prestar más atención en la toma de decisiones
|
Generalmente asociamos el concepto de tomar decisiones con situaciones específicas en lo laboral, familiar, afectivo. Sin embargo, ¿cuántas veces al día tenemos que tomar una decisión? ¿No sería más preciso decir que en cada instante?
Si bien hay decisiones de mayor importancia, que requieren un foco más intenso, una reflexión más profunda o incluso charlas con otras personas para escuchar la opinión de aquellos en quienes confiamos, es importante tomar consciencia de que las pequeñas decisiones de cada instante van construyendo los cimientos de nuestra vida, tanto como las mayores.
Cada día elegimos qué ropa usar, qué alimentos consumir, qué camino tomar hacia el trabajo, con qué personas vincularnos, a qué cosas dar prioridad y dedicar más tiempo, cuántas horas dormir, cuántas trabajar, cuántas hacer actividad física, y así muchas cosas más. Lo sorprendente es que a menudo esas decisiones se toman en forma automática, casi sin pensarlas ni sentirlas; otras veces, de manera exclusivamente emocional y otras de modo puramente mental.
|
|
¿No sería óptimo que cada cosa que realizamos fuera plenamente consciente? ¿Es decir, que tuviera como fundamento una plena integración de nuestros diferentes aspectos como seres humanos?
Si –por ejemplo– decidimos comer alimentos con gran cantidad de grasa y pocos nutrientes, y además hacerlo rápido, tal vez esa elección sea algo automático: simplemente nos dejamos llevar por la costumbre, sin conectar en forma integral la sensación física con las emociones y pensamientos. Muchas veces percibimos que un alimento nos hace mal solo luego de haberlo ingerido, pero es muy posible que, si estuviéramos más conscientes y conectados con nuestra totalidad, sacáramos la misma conclusión sin llegar a consumirlo. Y entonces elegiríamos alimentarnos de otra manera.
Aplicando distintas técnicas podemos ampliar nuestra conciencia, adquirir un mayor autoconocimiento y por lo tanto tomar las pequeñas decisiones cotidianas en total afinidad con todo lo que nos caracteriza como individuos, tejiendo cada día nuestra vida en la forma que auténticamente deseamos.