Verbitsky despotrica contra Pérez Esquivel
Cada vez más apartado del oficialismo a partir de la posición de la presidenta respecto del papa Francisco, Horacio Verbitsky continúa con su embestida contra Bergoglio, y está vez su objetivo es el premio Nobel de la Paz argentino, Adolfo Pérez Esquivel.
En su columna de hoy de Página/12, Verbitsky dice que Pérez Esquivel había manifestado en el 2005 que el “ambiguo” Bergoglio creía que el trabajo con los pobres era cosa de “comunistas, subversivos, terroristas” y rogó al Espíritu Santo que estuviera bien “despierto” en el cónclave, que ese año debía elegir al sucesor de Juan Pablo II, para que no eligieran a Bergoglio.
En su artículo de hoy, Verbitsky relata: “En el canal América, los periodistas Rolando Graña, Román Lejtman y Facundo Pastor citaron para su programa, Informe central, a la Madre de Plaza de Mayo Marta Ocampo de Vázquez, al premio Nobel de la Paz de 1980, Adolfo Pérez Esquivel, y a mí. Las imágenes son acompañadas por la leyenda ‘El Papable. El oscuro pasado de Jorge Bergoglio’. Aparecen los documentos de mi investigación, con la firma y el sello de Bergoglio, mientras yo explico lo mismo que vengo repitiendo desde entonces. Pérez Esquivel recuerda que muchos obispos tenían un doble discurso, que cuando estaba detenido los obispos le decían a su esposa que intercederían por él ‘y después hacían todo lo contrario’. La pregunta concreta es sobre el desempeño del cardenal argentino. Sin dudar, Pérez Esquivel responde que ‘la actitud de Bergoglio se inscribe dentro de todas estas políticas de pensar que todos aquellos que trabajaban socialmente con los sectores más pobres, más necesitados, eran comunistas, subversivos, terroristas”.
Con ironía, Verbitsky hace luego una síntesis de la elección del nuevo papa, para luego, ya en tono de burla, referir: “Alguien muy parecido a Pérez Esquivel se reúne con Francisco en el Vaticano, el jueves 21. Hablan de la pobreza y de los derechos humanos, que no se agotan en los juicios por los crímenes dictatoriales, y se despiden con un porteño abrazo. Al salir, con la cúpula de San Pedro a sus espaldas, el visitante recibe a los periodistas. Está radiante de satisfacción. ‘Quizá Bergoglio no acompañó en la lucha, pero sí hizo una diplomacia silenciosa. Creo que Verbitsky comete muchos errores con acusaciones de ese tipo’, dice. ¿Qué ha ocurrido? ¿Es posible que un impostor se haya hecho pasar por el Premio Nobel de la Paz y haya engañado a la seguridad vaticana, al Papa y a los periodistas y que imite tan bien la voz característica del fundador del Serpaj?”.
Por último, el periodista de Página/12 hace un racconto de las pruebas que demostrarían la posición del nuevo papa durante la dictadura y la de varios religiosos más.
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