Capital, el Pacífico y la Bersuit deberán indemnizar a un joven en coma
Tras años de litigio, la Justicia de Mendoza finalmente condenó a la banda Bersuit Vergarabat, al Estadio Pacífico y a la Municipalidad de Capital a indemnizar en $1.8 millones a la familia de un joven que fue internado en coma tras ser aplastado por una avalancha durante un recital que brindó el grupo en abril de 2003 en el club ubicado sobre calle Perú de Ciudad.
Las tres partes fueron condenadas en forma solidaria en un fallo publicado el viernes pasado y que fue emitido por los jueces de la la Corte de Mendoza Omar Palermo, Alejandro Pérez Hualde y Jorge Nanclares.
Según la información difundida, la indemnización para la familia del joven Pablo Cordero, que en el momento del hecha tenía 20 años, es de $1.282.000, aunque trepa a $1.800.000, al tener en cuenta la tasa de interés activo establecida por el Banco Nación.
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El trágico hecho se produjo el 12 de abril del 2013 a la salida de un recital de la Bersuit en el club Pacífico. El joven, que había viajado desde San Rafael para asistir al show, fue aplastado por una avalancha que se produjo a luego del concierto.
Según habría dictaminado el primer fallo de la Cuarta Cámara de apelaciones en lo Civil, la instalación de vallados para “controlar” al público y organizar el ingreso y egreso de personas terminó provocando un “verdadero cuello de botella” en el que terminó atrapado Pablo Cordero.
Producto de dicho accidente, el joven de 20 años sufrió graves traumatismos y un paro respiratorio, difícil cuadro por el que terminó siendo internado en estado de coma.
Pero otra de las falencias fundamentales tiene que ver con que la producción del recital no proveyó ambulancias ni servicio de emergencias médicas para cuidar a los concurrentes durante el espectáculo, por lo que el joven accidentado tuvo que ser llevado al hospital en un móvil policial y no se le pudo practicar medicina de emergencia en el lugar por “inexistencia del servicio”, informaron los camaristas.
También se consideró que durante el recital "no se proveyeron medidas de aireación ni ventilación mínimas, no se proveyeron salidas adecuadas, no se proveyeron puertas batientes con apertura hacia el exterior; no se respetaron las medidas mínimas de las aberturas de egreso, falencias todas imputables al organizador del evento".
La responsabilidad del municipio también fue duramente cuestionada por la Justicia, ya que según explicó “el Municipio es el ente encargado de la fiscalización y control de espectáculos públicos y tiene a su cargo el control del cumplimiento de las medidas impuestas por el Código de Edificación, que exige para los salones de espectáculos públicos determinadas medidas de seguridad omitidas en el Estadio Pacífico”.

