Los imputados por el doble crimen son amigos desde la infancia
La investigación por el denominado doble crimen de Vistalba, en el que fueron asesinados Oscar Guzmán y Carmen del Pilar Honorato, ya tiene imputaciones por homicidio criminis causa contra los detenidos, Maximiliano Guerra y Martín Berdejo, este último, policía integrante de la División de la Lucha contra el Narcotráfico, cuyo titular es Juan Carlos Caleri.
Berdejo había sido detenido en Buenos Aires (adonde había sido enviado por cuestiones laborales) y Guerra en una vivienda del barrio Colombia II, de Las Heras.
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El policía ahora detenido, de acuerdo a lo que trascendió, había estado asignado desde abril a una investigación que se seguía sobre la pareja de chilenos, por lo que conocía todos sus movimientos y, muy probablemente, fue quien planificó el asalto que luego derivaría en el doble homicidio.
De acuerdo a lo revelado por fuentes policiales y judiciales a MDZ Online, Berdejo conocía todos los detalles de lo que podía ser un importante robo, para lo que convocó a un amigo de su infancia, Maximiliano Guerra, con quien se conoce desde los ocho años por ser vecinos del barrio Colombia II, y tan amigos son, que uno de ellos es padrino de uno de los hijos del otro.
Esto hace suponer que no hubo, como se especuló en un primer momento, un tercer participante, sino que sólo actuaron Berdejo y Guerra. Además, la Justicia no ha sumado hasta ahora elementos como para sospechar de ese tercero en cuestión.
Qué buscaban
Desde la Justicia, explicaron que los allanamientos que se realizaron hasta el momento en busca del supuesto dinero que habrían robado los imputados no han dado resultados positivos. En definitiva, hasta ahora no han hallado plata en poder de los imputados que pueda relacionarse con la pareja chilena.
En teoría, era dinero lo que buscaban los asaltantes. Pero fuentes policiales se animaron a especular con un error de cálculo de parte de los ladrones.
Se sabía que Guzman estaba involucrado con el tráfico de drogas, y los investigadores tenían el dato de que un movimiento importante relacionado con esto iba a haber en la casa de Vistalba; de ahí también la vigilancia desde abril.
Así como se sabe que dos más dos son cuatro, se sabe que donde hay tráfico de drogas también hay dinero. Las especulaciones respecto de la llegada de un cargamento y la transacción que allí se haría habrían llevado a Berdejo a planificar el golpe. Pero es posible que llegara demasiado temprano y no encontrar ni dinero en las cantidades que esperaba ni droga.
Un balazo reglamentario
Berdejo cometió un error que, de acuerdo a las fuentes policiales, puede haberse debido a la impotencia por no encontrar el dinero que buscaba. Y es que una de las víctimas fue asesinada con su arma reglamentaria.
Siendo policía y desempañándose en un área tan sensible como la que investiga el narcotráfico, es difícil encontrarle sentido a este hecho, pues Berdejo sabía perfectamente que su arma era fácilmente rastreable.
Esto, para las fuentes, es un indicio que marca el estado de alteración en el que estaba el ahora imputado.
La investigación está en pleno proceso y todavía los datos no son contundentes, pero la situación de los imputados, se sabe, es muy complicada.