Respuesta a la estudiante de Derecho: los militantes salen a defender la ley de Identidad de Género
Ayer, Emiliano Litardo, redactor del texto de la Ley 26.734 de Identidad de Género, ofreció una charla en Mendoza, en la cual una alumna de primer año de Derecho le planteó una situación ante la que puede abrirse una serie de interpretaciones que desviarían el espíritu inicial de la ley de la que es impulsor.
Concretamente, la alumna cuestionó si esta ley no podía ser utilizada en situaciones en que reafirmar la sexualidad y la identidad de una persona pasase por lo estético o lo reconstructivo.
Aunque ningún caso es simple, sino que cada uno presenta sus complejidades y, por lo tanto, sus consecuencias en las personas, dentro de la situación planteada por la alumna de primer año podrían considerarse: extirpaciones (por cáncer u otras enfermedades), mutilaciones, hermafroditismo, exceso de testosterona en la mujeres o déficit en los hombres, además de, claro, pechos o pene pequeños.
La lista no es exhaustiva, pero con escasos ejemplos se puede entender que una desviación en la interpretación de la ley no sólo puede derivar en importantes gastos para obras sociales y hospitales, sino también en la pérdida del espíritu de la normativa, que nada tiene que ver con lo estético.
MDZ Online se comunicó con Diego Pedernera, presidente de la Organización Mendocina de Integración (OMIN), quien fue contundente al sostener: "Las organizaciones vamos a estar atentas, y si estas situaciones suceden (las del uso de la ley por situaciones estéticas), vamos a proceder con las herramientas con las que tengamos que proceder, porque no es una ley para la estética de la población, sino una ley que implica mejorar la calidad de vida de muchas personas, porque la intervención de los cuerpos de las personas trans existía antes de la ley, el tema es que se hacía en condiciones terribles".
Pedernera señaló también que los artículos 1 y 2 de la ley son claros al explicar que la norma alcanza a las personas que expresan su género diferente al de nacimiento. “Estamos hablando de identidad y de derechos humanos, no de estética”, sostuvo.
Para Pedernera, la alumna, inocentemente y con todas las intenciones de saber, realizó una interpretación que dista del espíritu de la ley, y respecto del articulado de esta explicó que se podrían haber hechos descripciones más densas de cada una de las situaciones que abarcaba, pero eso hubiera atentado contra los casos que quedaran sin incluirse.
Por eso, Pedernera insistió con que la ley es la base para empezara a adecuar los protocolos en cada hospital público, “la ley es una base, después hay que hacer un trabajo enorme”, agregó, destacando luego: “Estamos hablando de personas que son expulsadas de la sociedad por negárseles su identidad, lo que implica despojarlas de derechos tan sólo por su existencia como ellas lo desean, que es cuestión muy diferente a lo estético”.
“No digo que no es importante para una persona que ha pasado por una enfermedad o ha sufrido mutilaciones, pero estamos hablando de otra cosa”, concluyó Pedernera.
Quedará entonces en manos de abogados y jueces prevenir que una ley que es de avanzada y que marca rumbos a nivel mundial no se convierta en un espacio para el aprovechamiento y que se desvirtúe su origen, el de la identidad, no el de la estética.
Alejandro Frias

