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Sospecho que los hombres pasaron de moda

Mara preocupada por la feminización masculina. Si sos moderno y vas a leerla aflojá todo lo que venís comprimiendo.

Hombres, hombres, hombres, así lo repito tres veces, como te dicen en los cursos de MKT; de hecho, y edípicamente(¿existirá esta palabra?) he construido toda una personalidad en base a uno ideal; sin embargo levanto la mirada y todo es mujer, mujer, mujer… La tele, la publicidad, las botineras, las que conducen los autos que van a lado mío, las que buscan a los chicos en los colegios, las que veo por detrás de las vidrieras, las que están en el súper, todo, absolutamente todo, es femenino. Comidas listas para mujeres sin tiempo, desodorantes más eficaces para mujeres fuertes, yogures para tránsito lento, para huesos débiles, el mercado light y los gimnasios convertidos en spa.

Mundo femenino, tan femenino que parece la reivindicación de un mundo que estaba perdido y se lo arrebatamos a ellos.

En este nuevo paraíso de color rosa y olor a canela, de repente, me encontré con la nostalgia y la realidad. Bueno, bueno, cruzarse con un ex trae esos sacudones, el ¡aaay!, el ¡uff!, el mmm,… pero el ¿what?; no, ése no me lo esperaba.

En plena esquina de la ciudad (Belgrano y Rivadavia) me topé con mi pasado más auténtico y visceral subiéndose a un auto negro de autoplan, el cual, polarizado tanto como él, hacía alarde de la más absurda de las transformaciones. Mi hooker de 110kg y cuello XXL convertido en una mala combinación de Fred Astaire y Peter Pan.

Trajecito gris entallado, camisa sin corbata, pañuelo pouch colorado tomate asomándose desde el bolsillo del saco, zapatos negros largos casi como esquíes (¿me pareció o sus medias estaban en composé con el pañuelo?) Ahí estaba lánguido y estilizado, un imposible hecho presente, con su mandíbula de gladiador convertida en un rasgo amable, sin sus pelos que solían asomarse  por su cuello (desaparecidos mágicamente). Mi tosco y básico ex se había afrancesado…

¿Pero qué le pasó al patrón masculino que se puso tan femenino? ¿Por qué reemplazaron el polar por hilo sedado? ¿Dejaron años de TyC para dedicar todo su tiempo a la sensiblería del Soñando por Cantar? ¡En mi barrio al que asomaba una lágrima se lo comían vivo!


Veamos. Ya es excesivo la cantidad de hombres que van del lado del acompañante. ¿Adónde quedó el brazo fuera de la ventanilla? ¿Qué fue del macho en la barra de café? ¿Qué fue del doble flan con crema y dulce de leche después de una milanesa a caballo?

¡¿Qué es eso del ciclismo outdoor?! ¿Y los deportes rudos y las pesas con el pre de banca con muuucho peso y pocas repeticiones? ¡Extrañamos esos machos!

¿Acaso no hay más ropa azul, gris y negra para hombres? ¿Por qué tantos colores?¿Qué es eso de diseñar sus cortes de pelo con picos y volúmen?

¡Qué vuelva uno, sólo uno a cubrir la falta de héroes, para irse al pasto con un piropo y no con el elogio de mis zapatos!

¿Qué fue de la Colonia para hombres con olor a pino? ¿Qué es esa nueva fascinación por todo tipo de perfumes? ¿Será verdad que sus afeitadoras vienen programadas para barbita casual de 3 días? ¡Pero por Dios!

Olvídense de tanto código nuestro. ¡Vuelvan a la Lord Cheseline!

¿Y los avisos publicitarios con hombres en slip, adónde quedaron? ¡Ahh, los tipos que fumaban mientras manejaban un jeep! ¡Los recios de las películas! ¿Qué es ese atropello de loosers que invadió las tiras de telenovelas y los films de Disney ?

En pocos años nos quedaremos con el rol de madre en su máxima expresión. Mientras antes fuimos protegidas, postergadas y controladas ahora seremos protectoras, sostenes y cargaremos con todas las bolsas del supermercado.

Sospecho que todo se volvió femenino, que ellos pasaron de moda. Ahora todas mueren por hombres que son un modelo andrógino.

Se esfumó el macho, el que hablaba poco por teléfono, el que tenía a los amigos del bar, que jamás pisarían tu casa. El que seguía un mismo estilo para vestirse durante toda la vida. ¡El que dudaba de su amigo arquitecto! Y lo peor de todo, desapareció ése que jamás le diría que no a una mujer.

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