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Efectos de la separación, efectos del abandono
"El hecho de estar determinados, por el inconsciente y por la realidad, no quita la posibilidad de encontrar una salida. Ni héroes, ni antihéroes, solo se trata de imaginar que cualquier sujeto puede emerger con su capacidad de invención, de creación, que renueva". La columna Psi, de Laura Alcaraz.
Todos podemos sentirnos abandonados producto de una separación no esperada. Incoherencia y despersonalización pueden ser sentimientos paralizantes luego de vivir un “abandono”. Situaciones que inmovilizan y dejan pegados a las determinaciones del suceso. Rechazados. Excluidos. Bloqueados. Sin porvenir.
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Quedar ubicados en el oráculo de la desgracia, del haber sido abandonado, detiene. Coagula toda posibilidad de salida.
Se puede eternizar este momento o hacer algo diferente con ello. Y como siempre, solo depende de cada uno. De nadie más que uno.
Nuestros sucesos parecen condicionar el presente y el futuro. Sin embargo algo nos condiciona aun más: es difícil escapar a la determinación inconsciente. Es justamente ésta la que da forma a la particularidad de los efectos que serán o no traumáticos, dependiendo del cada sujeto en particular. Algunos parecen saber cuál es la receta para superar el “ser dejado” y otros parecen no encontrarla nunca… Como si se tratara de recetas.
El hecho de estar determinados, por el inconsciente y por la realidad, no quita la posibilidad de encontrar una salida. Ni héroes, ni antihéroes, solo se trata de imaginar que cualquier sujeto puede emerger con su capacidad de invención, de creación, que renueva.
El sujeto se constituye en el mismo movimiento: aquello que acorrala, que aprisiona puede liberar. Ubicarnos más del lado de la libertad que del determinismo es una posible salida.
Salir de la repetición para separarse de la fascinación que genera la situación traumática. Esta es la apuesta. Cuando el destino del sujeto se reduce a la historia del abandono, fijo en el tiempo, produce efectos des-subjetivantes.
Que el sujeto pueda volver a ser autor de su porvenir e ir mas allá de lo que se fijo en la repetición a partir del abandono, es el desafío.
Es necesario no quedar fijado en el trayecto que se inscribe en los sucesos de la vida, sino, por el contrario, permitirse encontrar una salida, inventar el que libere.
Lic. Laura Alcaraz
Psicóloga (UBA)
lic.lauraalcaraz@aabramendoza.com.ar
www.aabramendoza.com.ar
El sujeto se constituye en el mismo movimiento: aquello que acorrala, que aprisiona puede liberar. Ubicarnos más del lado de la libertad que del determinismo es una posible salida.
Salir de la repetición para separarse de la fascinación que genera la situación traumática. Esta es la apuesta. Cuando el destino del sujeto se reduce a la historia del abandono, fijo en el tiempo, produce efectos des-subjetivantes.
Que el sujeto pueda volver a ser autor de su porvenir e ir mas allá de lo que se fijo en la repetición a partir del abandono, es el desafío.
Es necesario no quedar fijado en el trayecto que se inscribe en los sucesos de la vida, sino, por el contrario, permitirse encontrar una salida, inventar el que libere.
Lic. Laura Alcaraz
Psicóloga (UBA)
lic.lauraalcaraz@aabramendoza.com.ar
www.aabramendoza.com.ar