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Confusa situación entre policías y vecinos de un asentamiento en Capital

Un efectivo realizó un disparo, al parecer al aire, y no se sabe por qué, mientras los habitantes del asentamiento Escorihuela le mostraban a MDZ los estragos que la tormenta hizo ayer con sus casas. Los vecinos fueron a ver qué sucedía y, ofuscados, comenzaron a insultar a los uniformados. Éstos decían estar enojados con las agresiones verbales que reciben y no colaboraban en bajar la tensión. Mirá el video de esa situación furiosa.

En la tarde de este martes se vivió un momento de tensión en el asentamiento Escorihuela, ubicado en la Cuarta Sección, de Capital. Un policía realizó un disparo, aparentemente al aire y sin motivo lo que provocó el enojo de los vecinos del predio, quienes comenzaron a insultar a los uniformados y a tirarles piedras. La situación empeoró porque los efectivos no estuvieron a la altura de la situación.

Ayer por la tarde llovió y mucho. Esas tormentas complican, siempre, las rutinas, pero los más cadenciados la pasan peor.

Una vez que la lluvia amainó, un grupo de vecinos del asentamiento hicieron un piquete en la intersección de calles Vendimiadores y Perú. Estaban pidiendo nylon para ponerle a los techos de sus casas, donde viven 70 familias y unos 150 niños.

Es que todas las viviendas del asentamiento, sin excepción, . El reclamo era hacia la Municipalidad de Capital y Defensa Civil porque hace unos pocos meses les prometieron les darían estos elementos y según los habitantes de este predio, no les cumplieron.

Ellos pidieron que se tomaran imágenes del estado de sus casas para que publique el estado en el que viven, puesto que son changarines, cuentapropistas o cartoneros.

MDZ ingresó al asentamiento para registrar el motivo del piquete. Había que caminar casi todo el tiempo en el barro y en el ingresar a una vivienda, también había que pararse sobre el barro, a veces en charcos de agua.


Durante la recorrida al Escorihuela se escuchó una detonación de arma de fuego. Los periodistas no sabíamos de dónde provenía el disparo. Sin embargo, los habitantes de este lugar, quizá más familiarizados con este tipo de situaciones, salieron corriendo todos hacia el mismo sitio.

Allí había tres policías, de infantería, según los vecinos. En la calle había uniformados comunes que controlaban el tránsito. Pero nada sucedía en calle Perú y en el asentamiento, tampoco.

Los vecinos comenzaron a insultar a los policías; éstos, desconociendo la presencia periodística en el predio, respondieron con términos similares y ofensivos.

Se encendió la filmadora, un minuto antes en realidad, y se le preguntó al policía por qué habían disparado, pero el hombre se negó a responder.
 
Uno de sus compañeros, el que tenía un arma larga de la que habría salido el disparo, se dio vuelta cuando percibió que lo estaban filmando. A quien parecía el líder de los tres se le cuestionó el tiro debido a que en ese lugar había niños. Su respuesta fue: “Pero en ese momento (que dispararon) no había niños”. Parecía que eso justificaba la descarga.
La situación se enrareció. Los vecinos no paraban de insultarlos y los efectivos amagaban a irse pero se volvían a responder los insultos.

“Eso tenés que filmar”, ordenó el uniformado jefe y  movió la cámara hacia los enojados “villeros”.

El momento era confuso, parecía que en cualquier momento todo se desbandaba. Iniciaron una retirada pero fue interrumpida porque un chico, de unos 15 años, le dio una patada en la cola a quien parecía el superior y este retornó muy enojado. El que había disparado miraba de reojo y sonreía. Pero los tres, tal vez intimidado por una cámara periodística, decidieron irse.

Cuando se retiraron definitivamente, el que portaba la escopeta se dio vuelta y levantaba un poco el arma (foto de arriba). Los insultos no cesaban contra los efectivos.

No contento con la rara situación, cuando los uniformados estuvieron detrás de unos árboles, comenzaron a apuntar con sus armas por entre las ramas.

Ese fue el final de un momento de tensión que quedó registrado en este video.

Así quedaron las viviendas después de la lluvia.