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Cosa de Mandinga: policías persiguen a un compañero y éste se esconde en Infantería

Un efectivo de civil en moto es parado por dos colegas para identificarlo en la Quinta Sección. Éste les muestra su credencial, pero no tenía los papeles del rodado, por lo que se escapó y escondió en Cuerpos Especiales. Allí, fue amparado por un comisario quien no dejó sacar el vehículo de la institución; según él, por orden del jefe policial, Juan Carlos Caleri. Al uniformado desacatado le dicen "Mandinga".

Una situación por demás extraña ocurrió en un control policial en , cuyo protagonista es un efectivo: César Moreno, conocido como “El Mandinga”. Este policía no llevaba encima los papeles de la moto en la que circulaba y se negó a que sus colegas realizaran el procedimiento como corresponde, además de tratarlos mal. No quería que le retuvieran la moto por lo que se escapó y escondió en Infantería. Allí lo amparó un comisario.

Esto sucedió el domingo alrededor de las 19.30 y los otros protagonistas son dos policías, un hombre y una mujer, que estaban llevando a cabo un control de identificación de vehículos en las inmediaciones de calles Belgrano y Pueyrredón, de Capital. Y la historia fue contada a MDZ por la uniformada.

Relató que allí, en esa esquina, ella y su compañero le hicieron señas para que se detenga a un hombre que conducía una moto de bajas cilindradas. Éste obedeció. Al pedirle la documentación del rodado les respondió que no la tenía, pero de inmediato les dijo que era policía y que trabajaba en Infantería.

Le pidieron su identificación como integrante de la fuerza y la mostró. Sin embargo, comenzó a “delirar” a sus colegas, y le dijo al sargento encargado del operativo: “Estoy hablando con ella, vos no te metás”.

Para ese momento “El Mandinga” Moreno ya estaba enojado y veía que los efectivos iban a cumplir con su trabajo. Entonces, arrancó la moto y les dijo: “Si me la van a secuestrar la van a tener que ir a buscar a Infantería”. Y se fue a toda velocidad.

Los efectivos dieron aviso al CEO por radio e informaron al coordinador de Capital, el inspector Alejandro Palacios quien les ordenó que fuesen hasta Infantería, en calle Rodríguez al 300, de , para verificar que Moreno y su moto estuviesen allí.

La pareja policial se trasladó hasta Infantería y al llegar vieron que “El Mandiga” estaba hablando con el comisario Andrada, jefe de Cuerpos Especiales. En ese momento pusieron en conocimiento a Palacios y éste les dijo que informaran a Tránsito para que hicieran la multa y secuestro correspondiente.

Los uniformados se asombraron cuando vieron que Andrada salió a decirles que por orden del Director General de , Juan Carlos Caleri, el rodado no iba a salir del predio. Esta situación inhibió a la pareja de policías y tuvieron que dar marcha atrás con el llamado a Tránsito.

Andrada les dijo que Caleri les pedía que hicieran un acta contando todo lo que había sucedido a los fines administrativos de la fuerza. Al consultar al Director de sobre toda esta situación, respondió: “Estoy al tanto, se procedió de acuerdo a la situación que se dio en lugar. Incluso pedí que se realice un acta”.

La pareja de policías confeccionó ese texto de validez administrativa y luego se trasladó a Nº relataron en el ámbito judicial todo lo sucedido.

Consideraciones


Dicen que “El Mandinga” hace unos años era un tipo “bravo”, que incluso ha sido investigado por mal desempeño en varias oportunidades.

La uniformada protagonista de esta historia le dijo a MDZ que en ningún momento ella o su compañero han sido apretados por los jefes policiales, no han recibido ningún llamado ni los han llamado para pedirles explicaciones.

Tal vez, lo personalidad irrespetuosa de César Moreno y el interés en cumplir con su trabajo de los efectivos en el procedimiento es un caldo de cultivo para alimentar una interna en el interior del Ministerio de Seguridad que pretende pegar en lo más alto de la cúpula de la cartera.