La mujer del prójimo
El autor, poeta, editor y docente, nació en Chile pero vive en Mendoza desde hace más de 25 años. Con elevada pluma, pone el ojo en una tentación de todos y en lo no dicho. ¿Cómo es la mujer del prójimo?
La mujer del prójimo es la mujer de otro pero todos quisiéramos que eventualmente sea nuestra. Nos fascina su color chocolate blanco, pensamos incansablemente en la golosa maravilla de embalsamarnos en sus brazos por toda la eternidad.
Morocha o rubia, nunca es parecida a la nuestra, su sandez es ingeniosa, fresca, su boca es un puente que aísla todo asomo de absurda cultura.
A fuerza de proponerle la felicidad sin intereses, logramos a veces que la mujer del prójimo sea nuestra. Adelgazados de todo defecto añejo, ella nos revelará un yo maravilloso, tan comprensivo como intenso, ajeno a las mezquindades de los celos y reclamos nimios.
Ella es perfecta, nuestros gestos en su presencia se hacen palabras reptiles que buscan el cuello para morder y recorrerla como si cabalgaran las arenas o la ruta a Barrancas a las 3 de la tarde, pleno diciembre.
El mayor peligro, obvio, es que la mujer del prójimo pase a ser nuestra. En este caso fatal la lepra de la realidad nos enfermará rápidamente. Perderemos grandes trozos de esa piel que acariciábamos antes sin un yo ni un vos, veremos aflorar sin sorpresa o espanto los huesos de nuestra humanidad, la médula de cada una de las mentiras que establecimos como puntos cardinales para poder ser felices.
Al final, se nos verá caminar despreocupadamente en dirección al mundo cotidiano que, por padecer esta enfermedad atroz desde el principio de los tiempos, pasea esas llagas sin cura con una aristocrática resignación por las calles.
* El autor ha publicado Sentimiento (1982); Sábanas sin flores (2003) ; Las aventuras de Cepillo el león (2007); Promiscuos &Promisorios (compilador, 2009). Este texto pertenece al volumen inédito “Cuestiones del otro yo”.
Al final, se nos verá caminar despreocupadamente en dirección al mundo cotidiano que, por padecer esta enfermedad atroz desde el principio de los tiempos, pasea esas llagas sin cura con una aristocrática resignación por las calles.
* El autor ha publicado Sentimiento (1982); Sábanas sin flores (2003) ; Las aventuras de Cepillo el león (2007); Promiscuos &Promisorios (compilador, 2009). Este texto pertenece al volumen inédito “Cuestiones del otro yo”.


