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Los datos que complican al cobrador del comerciante asesinado en Guaymallén

Oscar trabajaba para Juan Martínez y está demorado por una serie de sospechas. Es el dueño del Peugeot 504 en el que encontraron ropa con sangre. Además, en la noche del jueves habría discutido con la víctima y esta mañana alteró su rutina. Pero Martínez también le debía $300 mil a un peruano que se encarga de dar dinero a prestamistas y dicen que es muy "bravo".

El fiscal de guaymallén Mariano Carabajal tiene un sospechoso por el violento crimen del comerciante Juan Martínez (44). Se trata del hombre que hacía las cobranzas para la víctima. Se llama Oscar y la lupa está puesta sobre él porque hay indicios que llevaron a los investigadores a demorarlo pero aún no fue acusado. Pero hay otro sujeto que aparece en esta historia: el socio de la víctima.

El contexto en el que Martínez fue asesinado evidencia que el homicida era conocido. No había nada forzado en la vivienda donde fue ultimada y no se trató de un robo.

La víctima manejaba sumas importantes de dinero porque se había iniciado hace aproximadamente unos cinco meses en el circuito de préstamos. Le entregaba dinero a distintos comerciantes que necesitaban dinero rápido o que tal vez estuvieran en el Veraz o en el Co.De.Me, y éstos se lo iban devolviendo día por día, claro que con un interés superior al de cualquier casa de préstamos personales. Por ejemplo: le prestaba al dueño de un kiosco $1.000 y éste le devolvía $2.000 en un mes, pero de a $63 por día.

Martínez se hizo prestamista cuando se asoció a otro hombre que está en esta actividad desde hace mucho tiempo. Se trata de un peruano al que llaman “Primitivo”; nadie especificó si este es su nombre real o un apodo.

Primitivo le entregó $300.000 a Martínez para que lo pusiera a trabajar en la calle y se quedaba con el 40% de la ganancia, o sea de los intereses.

Según indicaron fuentes policiales, el peruano es un “tipo bravo, cuando no le pagás manda a que te hagan cagar”. Sin embargo no habría matado nunca a alguien, señalaron las mismas fuentes.

El negocio de créditos, en el que los clientes firmaban un contrato, ya estaba en marcha y Martínez había comenzado a ganar buen dinero. Incluso, hace pocos días habría adquirido dos lanchas para alquilarlas en El Carrizal.

El dinero que la víctima y el peruano habían puesto en la calle era cobrado, día por día, por un empleado suyo conocido como Oscar Bendele. Él estaba contratado para ir a buscar el dinero que los  comerciantes comenzaban a devolver.

Oscar y Martínez discutieron en la noche de este jueves y esto fue confirmado por fuentes judiciales. No obstante, el motivo de esa discusión se desconoce

Y este cobrador todos los días juega a la Quiniela en una agencia que está ubicada a la vuelta del negocio del comerciante asesinado. La jugada la hacía siempre por teléfono pero este viernes la hizo personalmente.

Cuando llegó a la agencia, alrededor de las 9.20, le contó a los dueños de la misma que habían asesinado a Martínez. Entonces los agencieros le sugirieron ir hacia el local de pesca, a lo que Oscar respondió: “Bueno, para no vayamos en mi auto porque estoy muy nervioso”.

Algunos datos a tener en cuenta. A Martínez le dispararon a las 9.04 y el auto en el que no quiso ir nervioso cobrador es el mismo en que que al lado de donde lo dejó estacionado encontraron una bolsa con ropa que tenía manchas de sangre. Para los pesquisas, que Oscar haya ido a jugar a la Quiniela personalmente podría ser para tener una coartada. “Tal vez fue a la agencia para que parezca que a la hora del crimen él estaba en otro lado”.

Pero hay más. Cuando el cobrador estaba por declarar como testigo (habría sido el último que vio con vida a Martínez) en la Oficina Fiscal Nº 8, de Guaymallén, el personal judicial advirtió que tenía una herida en su cuerpo y también sangre.

El fiscal Carabajal actuó rápido. Dejó demorado a Oscar y solicitó exámenes de sangre en la ropa con manchas hemáticas que encontraron en el Peugeot 504 a la vuelta de la agencia, cuya propiedad es del cobrador. Además, solicitó un guantelete, un isopado en los indicios de sangre que tenía en sus prendas y que los peritos determinen qué le provocó la herida que tiene en su cuerpo, ya que Oscar dijo que fue una lesión accidental.

Mariano Carabajal está esperando el informe científico para determinar si imputa o no al cobrador Oscar. De todos modos, no pierde de vista que Martínez le debía a Primitivo $300.000.