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Sigiloso delincuente robó en una casa de la Sexta Sección
El ladrón entró por el patio a la vivienda y la única que lo advirtió fue una anciana de 84 años, que le avisó a su hija, quien dormía con su esposo. La pareja no le creyó y siguió durmiendo. Por la mañana, gracias a una vecina, advirtieron que le habían robado una cartera, un maletín y un estéreo. Ni una perra que estaba en el interior de la casa advirtió la presencia del delincuente.
Un matrimonio, de unos 60 años, y la madre de la mujer, de 84, sufrieron un robo en su casa de la Sexta Sección mientras dormían. Sin embargo, la anciana escuchó ruidos y hasta vio la silueta del sigiloso ladrón, pero su hija no le hizo caso y la mandó a dormir.
Alrededor de la 23 de este jueves, en el patio no paraba de ladrar la perra de una familia que vive en calle José Hernández al 100, pero no le dieron mucha atención. Como ya se iban a dormir, la hicieron entrar a la casa y se acostaron.
Alrededor de las 4, ya de este viernes, la mascota comenzó a ladrar otra vez. La anciana se despertó y vio la luz de la cocina encendida y la silueta de un hombre sobre una pared. Pero entró en pánico cuando observó que la luz se apagó.
Se levantó sin hacer ruidos y fue hasta el dormitorio de su hija, de profesión docente, quien dormía con su marido. Le dijo: “Hay alguien en la casa”. Pero su hija no le creyó y le respondió: “Mamá, no puede ser, andá a dormir”. La señora obedeció, regresó a su habitación y se acostó.
A las 7 de la mañana sonó el timbre en la casa. La docente se levantó, abrió la puerta y allí estaba una vecina con un DNI en la mano. “Encontré tu documento en la esquina”, le dijo a la dueña de casa. Sólo unos segundos pasaron porque para darse cuenta qué había sucedido y recordó el momento en el que su madre le dijo que había alguien en la casa.
La docente fue al comedor y no estaba su cartera. Se dirigió al living y tampoco estaba su maletín en el que lleva todos los elementos del colegio. Fue hasta el garaje, el auto estaba abierto y el estéreo había desaparecido.
La mujer y su marido salieron de la vivienda y encontraron en la acequia el maletín; unos metros más allá, la cartera; a la vuelta de la casa, los documentos.
El ladrón se fue despojando de todo lo que no tenía valor y sólo se quedó con $90, tarjetas de créditos y el equipo de música del coche.
La denuncia quedó asentada en la Oficina Fiscal Nº 2, de Capital.
La docente fue al comedor y no estaba su cartera. Se dirigió al living y tampoco estaba su maletín en el que lleva todos los elementos del colegio. Fue hasta el garaje, el auto estaba abierto y el estéreo había desaparecido.
La mujer y su marido salieron de la vivienda y encontraron en la acequia el maletín; unos metros más allá, la cartera; a la vuelta de la casa, los documentos.
El ladrón se fue despojando de todo lo que no tenía valor y sólo se quedó con $90, tarjetas de créditos y el equipo de música del coche.
La denuncia quedó asentada en la Oficina Fiscal Nº 2, de Capital.