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Parecían ejecutivos, pero terminaron siendo delincuentes
La víctima detuvo su coche en Don Bosco y San Juan. La sorprendieron dos individuos que vestían trajes, llevaban portafolios y estaban muy bien peinados. Uno se subió al coche, le apuntó con un arma de fuego y le sustrajo la cartera.
Una mujer sufrió un robo relativamente común, pero el modo en que los delincuentes se prepararon para llevarlo a cabo no es usual. La hora en que se produjo el atraco y el lugar, son dos motivos más para tener en cuenta por los automovilistas y peatones, quienes pueden ser víctimas de un delito en un sitio impensado y por hombres que difícilmente levantarían sospechas.
La víctima, de 40 años, es empleada y esta tarde alrededor de las 15 se dirigía a su trabajo. Conducía su auto por calle San Juan y debió detenerse en el semáforo de Don Bosco.
Dos hombres con elegantes trajes, uno con portafolio y el otro con un maletín para notebook, muy bien peinados, cruzaba la calle mientras la mujer aguardaba el verde para continuar su camino. Pero esos distinguidos peatones impidieron que la conductora siguiera hacia su trabajo.
Uno de ellos se paró al lado de la ventanilla de la mujer y el otro, aprovechando la distracción, se le subió al auto y se sentó en el asiento del acompañante.
Todo fue en pocos segundos, mientras el semáforo estaba en rojo. El sujeto que ingresó al coche sacó un arma de fuego y le apuntó a la mujer. Con el caño a pocos centímetros de su rostro, no opuso ningún tipo de resistencia cuando el delincuente tomó la cartera, bajó del auto y con su cómplice escaparon a paso veloz.
En la cartera la mujer tenía documentación personal, una cámara digital y algo de efectivo. Sin embargo, desde la Oficina Fiscal Nº 1, de Capital, quieren advertir que la imaginación delictiva nunca descansa y por lo tanto, peatones y automovilistas, también deben cuidarse de elegantes hombres que transitan el centro mendocino.
En la cartera la mujer tenía documentación personal, una cámara digital y algo de efectivo. Sin embargo, desde la Oficina Fiscal Nº 1, de Capital, quieren advertir que la imaginación delictiva nunca descansa y por lo tanto, peatones y automovilistas, también deben cuidarse de elegantes hombres que transitan el centro mendocino.