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Le dan 16 años de prisión a un gendarme por asesinar a su mujer en Guaymallén
El militar Jorge Raúl Bonetto (52) siguió a su pareja, en el Acceso la alcanzó y le puso el auto a la par, desde donde la acribilló. Luego del asesinato, se entregó a la Policía. El móvil del crimen serían los celos y por esa razón matón a María Valeria Fantagnol (31), con quien tiene una hija.
Este miércoles el gendarme Jorge Raúl Bonetto (52) fue sentenciado a 16 años de prisión por asesinar a balazos a su pareja, María Valeria Fantagnol (31), en septiembre de 2009. El móvil del crimen serían los celos y una presunta infidelidad de su esposa, con quien tiene una hija. El militar fue sometido a un juicio abreviado porque admitió su culpabilidad.
Aquella tarde, Fontagnol había salido de la escuela donde daba clases; era profesora de Contabilidad. Iba en su vehículo, un Renault 9 (AKB-781) rumbo a su casa, del barrio Covimet IV, cuando advirtió que por el Acceso Este la seguía su pareja, el sargento Bonetto.
El gendarme puso su vehículo, un Fiat 128 (VLS-989) a la par y a través de las ventanillas comenzaron a discutir. En medio de la disputa verbal a bordo de los autos, Bonetto sacó una pistola 9 milímetros y comenzó a disparar. Dos proyectiles dieron en su esposa, uno en la cintura y el otro en la cabeza.
Lógicamente la conductora perdió el control del coche que fue a dar contra un árbol. Cuando llegaron los profesionales del Servicio de Emergencia Coordinado, la mujer estaba muerta.
Bonetto decidió ir hasta la vivienda de un familiar que casualmente en aquel momento era ayudante de fiscal de la Oficina Fiscal Nº 9, de Guaymallén. Allí le contó lo que había hecho a modo de entregarse para que la funcionaria llamase a la Policía y lo apresaran. También le secuestraron el arma con la que asesinó a Fontagnol, una pistola Thunder calibre 40.
Aunque la Justicia mendocina ya falló y condenó al sargento, las sospechas de infidelidad llevaron al hombre a matar a su mujer, siendo que él vivía en otra casa y con otra mujer, con quien tenía dos hijos.
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Bonetto decidió ir hasta la vivienda de un familiar que casualmente en aquel momento era ayudante de fiscal de la Oficina Fiscal Nº 9, de Guaymallén. Allí le contó lo que había hecho a modo de entregarse para que la funcionaria llamase a la Policía y lo apresaran. También le secuestraron el arma con la que asesinó a Fontagnol, una pistola Thunder calibre 40.
Aunque la Justicia mendocina ya falló y condenó al sargento, las sospechas de infidelidad llevaron al hombre a matar a su mujer, siendo que él vivía en otra casa y con otra mujer, con quien tenía dos hijos.