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Hospital Carrillo, funciona, pero todavía nadie va

Eduardo Simoni, director General de Hospitales de la provincia y del mencionado lugar, descartó que hayan eliminado el Centro de Salud Nº17 para hacer funcionar este hospital. Sin embargo, en una recorrida que hizo MDZ, observó que el lugar sólo trabaja "a media máquina".

La polémica inauguración del nuevo Hospital Ramón Carillo, con tan solo el 50% de sus servicios funcionando, es la punta de un escándalo mayúsculo que además del Ejecutivo provincial salpica también a la Intendencia de Las Heras, debido a que se denuncia que priorizó un emprendimiento privado en detrimento de la infraestructura sanitaria necesaria para el normal funcionamiento del centro asistencial. Pero, para cada una de las acusaciones que se posan sobre el hospital, su director, Eduardo Simoni, dice tener una explicación.

A primera hora de la mañana, concurrimos al hospital para conocer de cerca su funcionamiento y compartir con los pacientes la realidad de la asistencia sanitaria pública.

La ausencia de personas en las afueras del edificio nos llevó a responsabilizar por ello al frío y la oscuridad de las primeras horas de la mañana pero, sin embargo, nos ganó el asombro cuando advertimos que en la sala de espera principal eran sólo dos las personas sentadas y el saludo con que nos recibió el personal de seguridad hizo eco en la inmesidad del salón vacío.

Mirando hacia un lado y otro, los pasillos y salas de espera del hospital mostraban idéntico y solitario panorama. Hasta nos animamos a recorrer las instalaciones y lejos de recibirnos con una interrogación del por qué de nuestra presencia, los empleados con que nos cruzamos en ese itinerario, esbozaban una sonrisa, como agradados de recibir un visitante.

Así, de a poco, dando vueltas y saludándonos con cuanta persona con guardapolvo cruzábamos; llegamos a la oficina del director del hospital, Eduardo Simoni. Quien recibió amablemente a MDZ, dio detalles del parcial funcionamiento del nosocomio y se puso al frente de una especie de visita guiada por las flamantes instalaciones.

La principal denuncia que se hizo en las últimas horas tiene que ver con el desmantelamiento de la guardia del Centro de Salud Nº17, de Las Heras, para prestar ese servicio en el Carrillo. “En realidad, no tenía sentido mantener ese servicio teniendo un equipamiento e instalaciones de última generación a tan solo 20 cuadras. Acá tenemos un Shock Room con salas de internación abreviada y respiradores mecánicos. Con qué necesidad íbamos a seguir permitiendo la saturación de un Centro de Salud”, explicó Simoni.

Al frente del provisorio equipo directivo del Carrillo –hasta tanto se designe al director-, este cirujano urológico y especialista en administración hospitalaria, que además tiene a su cargo la Dirección General de Hospitales de la provincia; asegura que “el hecho de que se haya inaugurado sin tener la totalidad de los servicios habilitados corresponde casualmente a la intención de descomprimir los cinco Centros de Salud de la zona, hasta tanto se construya la segunda etapa del complejo”.

 

“Hasta el momento, sólo se prestan servicios de atención ambulatoria en los consultorios externos de Clínica Médica, Pediatría, Ginecología y Obstetricia, Odontología, Cardiología y, en los próximos días, se habilitará el consultorio de Otorrinolaringología. Además, del servicio de Emergencias y Urgencias, las 24 horas, con dos ambulancias totalmente equipadas”, admitió Simoni.

Según las estimaciones que realiza el responsable ejecutivo del centro asistencial, “durante la primera quincena de julio vamos a iniciar la construcción de la segunda etapa; que incluirá cuatro quirófanos, dos salas de parto y el sector de internación polivalente, con cien camas. Vamos a estar a la altura del Hospital Paroissien y, quizás también, por encima. El hospital de Maipú cuenta con 80 camas”.

No obstante, llama la atención que aún no se habiliten los servicios de Laboratorio, Ecografías y Diagnóstico por Imágenes, por aparentes fallas de construcción del edificio. “Para el Laboratorio solo nos están faltando los reactivos, que tiene que enviarlos el Ministerio de Salud ya que no somos un hospital descentralizado; para el servicio ecográfico solo tenemos gineco-obstetra y nos está faltando la contratación de un ecografista General, hay que tener en cuenta que la oferta salarial en el sector público no es la misma del ámbito privado; y con respecto a una de las salas de Rayos, falta calibrar el equipo y poner una guía de hierro para soportarlo, que es lo habitual para montar ese sector”, resumió Simoni.

De acuerdo a los estudios y análisis previos realizados por el Ministerio de Salud, el hospital Ramón Carrillo tendría un impacto en el sistema sanitario provincial de tal magnitud que implicaría la atención de cerca de 100 mil consultas anuales -48 mil en la Guardia y 52 mil en consultorios externos. Para Simoni, esas estimaciones se están cumpliendo ya que “en quince días de funcionamiento, ya atendimos 850 consultas en la Guardia y 1350 en consultorios, con dos partos incluidos”.

A su vez, el director del Carrillo subraya que dentro del Hospital también se instaló una base del Servicio de Emergencias Coordinado, “para agilizar el traslado de pacientes desde los Centros de Salud aledaños hacia el Hospital como para llevarlos a otros centros que asistan casos de mayor complejidad”.

Las características y la atención del nuevo hospital también son resaltadas por quienes concurren para recibir las prestaciones, que aunque no pueden solicitar turnos diferidos porque el hospital fue víctima de la inseguridad al haberle sido robados los cables de la línea telefónica, destacan el escaso tiempo de espera para ser atendidos.

Uno de esos casos es el de Enrique Regio (74), quien califica este centro asistencial de “espectacular. Nunca vi tanto orden en un hospital. En otros lados, la gente se amontona, no hay espacio, acá es muy cómodo”.

Enrique, vecino de la calle Independencia, admite que es afiliado de PAMI y que “hace dos años, me designaron un médico de cabecera pero jamás le conocí la cara. Aquí me atendieron ‘de diez’, todo el personal y la doctora Dezzi”.

Eduardo Simoni asegura que dentro de poco, en cuanto se reestablezca el servicio telefónico, se pretende que la atención de turnos diferidos represente el 60% de las consultas recibidas. “El número al que se debe llamar es el 4308666 y el horario de atención es de 8 a 20”.

Testimonios de pacientes

Mónica Tello - Barrio Provivienda

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Ruth Milano- Barrio Cristo Redentor