Crimen de la Sexta: una causa por robo complica más la situación del acusado
Hoy no hubo debate por el homicidio de Mirta Quinteros, en la Quinta Cámara del Crimen, pero sí desfilaron por el estrado tanto el acusado como un matrimonio a quien Alejandro Cabrera les robó su auto, unos meses antes del asesinato de la empresaria. Cómo puede jugar en el juicio este antecedente y la probable condena.
La situación de Alejandro Cabrera parece complicarse a medida que avanza el juicio por la muerte de su ex suegra, la empresaria gastronómica Mirta Quinteros, con la inclusión en el debate de un antecedente de robo agravado, por el que también es sindicado como responsable.
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El único acusado por el homicidio de Quinteros, ocurrido hace un año en la propia casa de la víctima y madre de Estivaliz Femenías; está implicado en el robo de un auto en plena vía pública, el 27 diciembre de 2008.
Las pruebas en contra de Cabrera parecen contundentes, ya que tras los peritajes de personal de Policía Científica, pudo establecerse que las huellas dactilares encontradas en el vehículo, marcadas con sangre, corresponden a las del acusado.
De acuerdo a los detalles de esa investigación, Cabrera rompió con su puño la ventanilla delantera izquierda de un Renault 6, que se hallaba estacionado en la calle Montevideo, de Capital, entre la avenida San Martín y calle 9 de julio; y tras violentar el sistema de arranque se apropió del coche. No obstante, y al haber hecho un mal contacto, se averió el sistema eléctrico y Cabrera debió dejar abandonado el rodado en Boulogne Sur Mer y Martín Zapata.
En ese lugar, el vehículo fue hallado horas más por uno de sus propietarios y de manera inmediata dio aviso a la Policía. Dentro del auto se encontraron vidrios rotos, manchas de sangre sobre el asiento del conductor, en el piso y un trapo ensangrentado. Pero, la prueba que determina la culpabilidad de Cabrera son las huellas dactilares, hechas con sangre, que dejó en el interior del R6.
Frente al Tribunal que enjuicia al presunto homicida, presidido por el magistrado Gonzalo Guiñazú, desfilaron esta mañana el propio Cabrera, quien se abstuvo de declarar, y el matrimonio propietario del auto, María Gómez y Roberto Funes.
Si bien esta causa es independiente a la que se sigue por el asesinato de Mirta Quinteros, se incluye porque su sentencia podría agravar la pena que reciba Cabrera en caso de no ser hallado responsable de la muerte. Ya que si es efectivamente condenado por el degüello de su ex suegra, la sentencia que podría caberle es reclusión perpetua.
Precisamente, esa duda es la que domina a los asistentes a la Quinta Cámara del Crimen, debido a que a pesar de la concluyente cadena de indicios que implican a Alejandro Cabrera con el homicidio, hasta el momento no ha habido un solo testigo ni una prueba contundente que lo señale como el homicida.
Mañana proseguiría el debate por la causa principal con los alegatos de las partes, para quedar a la espera de la sentencia del Tribunal.
Frente al Tribunal que enjuicia al presunto homicida, presidido por el magistrado Gonzalo Guiñazú, desfilaron esta mañana el propio Cabrera, quien se abstuvo de declarar, y el matrimonio propietario del auto, María Gómez y Roberto Funes.
Si bien esta causa es independiente a la que se sigue por el asesinato de Mirta Quinteros, se incluye porque su sentencia podría agravar la pena que reciba Cabrera en caso de no ser hallado responsable de la muerte. Ya que si es efectivamente condenado por el degüello de su ex suegra, la sentencia que podría caberle es reclusión perpetua.
Precisamente, esa duda es la que domina a los asistentes a la Quinta Cámara del Crimen, debido a que a pesar de la concluyente cadena de indicios que implican a Alejandro Cabrera con el homicidio, hasta el momento no ha habido un solo testigo ni una prueba contundente que lo señale como el homicida.
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