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Osep en la mira por no hacerse cargo de un tratamiento auditivo ya autorizado

Luego de haber sufrido “hipoacusia súbita”, una mujer inició los trámites pertinentes para que le fuera efectuado un implante coclear por parte de OSEP, su obra social. A pesar de contar con las autorizaciones de marras, nunca le fue dada la asistencia pertinente. “Solicito que vean mi caso con la complejidad del mismo”, asegura la mujer ante el silencio de OSEP.

La historia de Nidia Morichi amerita un capítulo especial en lo que a salud privada respecta en la provincia. Luego de haber sufrido una hipoacusia súbita, causada por una especie de “infarto” en el medio auditivo, en noviembre de 2009, la mujer inició los trámites pertinentes para que le fuera efectuado un implante coclear. Ese acto, fue el comienzo de su propia pesadilla.

Al tiempo que comenzó a tramitar la intervención de marras a través de la OSEP — su obra social—, Nidia fue declarada discapacitada. Sin embargo, la obra social jamás se hizo cargo de los requerimientos de la mujer, aún cuando contaba con las prescripciones médicas pertinentes.

MDZ pudo hablar con Carina Capello, hija de Nidia, quien aseguró que hizo todo lo posible “para encontrar una respuesta, pero me ha sido imposible”.

-¿Cómo empezó el tema?
-En noviembre de 2009, mi mamá siente un shock tremendo en el órgano interno del oído. Se le diagnostica infarto al medio auditivo, una hipoacusia súbita que le provocó la pérdida de audición en ambos oídos. El médico solicitó un implante coclear y se comenzó el trámite con la OSEP, incluida la declaración de incapacidad, a partir del momento en el que nos trataron muy mal. Fue una visitadora social a mi casa a corroborar si podía pagar los implantes o no, pese a que mi madre ha aportado toda su vida.

-¿Cómo era tu madre antes de que le ocurriera lo que le pasó?
-Previo esto que le pasó, mi madre era una persona muy activa.

-¿Cómo siguió el trámite?
-Le escribimos a Marcelo Costa y hemos tratado de indagar y agotar todos los medios necesarios para ayudar a mi madre. Es obligación de la OSEP cubrir todo esto. Mi mamá está declarada como discapacitada, escucha mal y se ha caído por pérdida del equilibrio, lo que le ha costado una operación de brazo. La superintendencia le tiene que cubrir este implante sin tanto miramiento. Mi madre escuchaba y en un segundo no escuchó más.

-¿Cuándo pensaron en el reclamo legal?
-Hablé con la secretaria del director médico y me prometió una audiencia; todavía no he tenido respuesta. Es por eso que recurrí a la vía legal y mandé carta documento, vamos a plantear el abandono de persona e incumplimiento de obligaciones, esto debe ser cubierto por la obra social.


La carta que la mujer envió al director de OSEP, habla por sí misma: “Hace 17 años perdí la audición de mi oído derecho, todo ese tiempo pude llevar una vida normal escuchando de un solo lado, hasta que en noviembre de 2009 dejé de escuchar totalmente de mi oído izquierdo, imposibilitando que pueda llevar mi vida normalmente (…) Es por ello que le solicito que vean mi caso con la complejidad del mismo”.


Es dable aclarar que el “implante coclear” se trata de una especie de adminículo de alta tecnología que se implanta a efectos de restablecer la audición de aquellas personas con sordera causada por la destrucción de las células ciliadas de la cóclea.

MDZ intentó hablar con Costa, pero no respondió los mensajes que le fueron dejados en los últimos días por este diario.