Estadísticas: la presencia de Gendarmería no logró bajar el delito en Mendoza
Lejos de respetar la tendencia histórica, que muestra una baja del delito en los meses de invierno, de abril a mayo se registró una suba. Precisamente, fue en abril cuando los hombres de verde comenzaron a recorrer las calles mendocinas.
Los registros estadísticos del Ministerio de Seguridad indican que la presencia de Gendarmería en nuestra provincia para prevenir el delito no ha dado el resultado esperado. Más allá de la actividad desarrollada por los hombres de verde, la inseguridad en Mendoza sigue inmersa en una crisis que, hasta el momento, parece no tener solución.
Los gendarmes fueron presentados en sociedad durante los primeros días de abril de este año. Se trataba de 250 efectivos que, cuando entraron en acción, recibieron una cuota extra de confianza por parte del gobernado Celso Jaque.
A partir de la llegada de la fuerza federal, el mandatario señaló “la ciudadanía debe tener la tranquilidad de que vamos a trabajar todos los días para recuperar la seguridad en Mendoza”.
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Sin embargo, si se toman como parámetros las planillas de Seguridad, está claro que el apoyo dado por el gobierno nacional para combatir el delito en la provincia no incidió en el resultado final. Mendoza continúa siendo una provincia insegura con o sin gendarmes en la calle.
La Dirección de Planeamiento Estratégico hace cortes estadísticos semana a semana. En las últimas tres semanas de abril –cuando Gendarmería comenzó a actuar en el Gran Mendoza- se registraron 209 robos agravados. En las últimas tres semanas de mayo, cuando los resultados deberían mostrar una merma, se contabilizaron 231 casos de robos agravados.
Ahora bien, ¿qué sucedió, por ejemplo, en las últimas tres semanas de enero, cuando la tarea de prevención sólo recaía en la Policía de Mendoza? Hubo 317 robos agravados.
Si se hace un repaso matemático, hubo una disminución notable, pero existen patrones estadísticos que no se pueden soslayar: históricamente, la curva delictiva sufre una caída con la llegada del otoño y el invierno. El frío, aunque parezca mentira, es uno de los mejores antídotos para el crimen. A partir de marzo, sí o sí, la cantidad de delitos disminuye.
Por eso preocupa que, por ejemplo, en la primera semana de mayo el CEO 911 haya recibido 73 llamados por robos agravados, y que para el mismo período de junio, esa cifra haya ascendido a 87. Una tendencia en alza que va en contra de la corriente, aún con gendarmes en la calle.
Ahora bien, ¿qué sucedió, por ejemplo, en las últimas tres semanas de enero, cuando la tarea de prevención sólo recaía en la Policía de Mendoza? Hubo 317 robos agravados.
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Por eso preocupa que, por ejemplo, en la primera semana de mayo el CEO 911 haya recibido 73 llamados por robos agravados, y que para el mismo período de junio, esa cifra haya ascendido a 87. Una tendencia en alza que va en contra de la corriente, aún con gendarmes en la calle.


