El Ejecutivo provincial adhirió al Plan Nacional contra la discriminación. Sin embargo, desde la delegación mendocina del ente observan que no se han tomado las medidas correspondientes. Educación sexual en las escuelas, campañas masivas de prevención y refugios transitorios para las víctimas son algunos de los puntos incumplidos.
A raíz de la impactante noticia sobre el caso de abuso de la Cuarta Sección, denunciado en los últimos días, la Delegación Mendoza del Instituto Nacional contra la Discriminación, Xenofobia y el Racismo (INADI) señaló algunos puntos que el Gobierno de Celso Jaque no ha cumplido al adherir al Plan Nacional contra la discriminación.
“La violencia en el ámbito familiar y el abuso sexual en los hogares son otra manifestación de la discriminación hacia niños, niñas y adolescentes”, apuntan desde el INADI.
Por tanto, la delegada del ente en Mendoza, Lic. Karina Ferraris, solicitó una reunión para mañana con representantes del Instituto Provincial de la Mujer para señalarles las principales deficiencias en que incurre el Estado mendocino al haber firmado el protocolo nacional.
“Mendoza adhirió al Plan Nacional y, ahora, esa firma debe trasladarla a acciones concretas. Se debe tener un plan de trabajo, concientizar a la población y tomar medidas de prevención para que estos hechos no se repitan”, puntualiza Ferraris.
Para hacer más clara aún su preocupación, desde el INADI se agrega que “los mitos respecto a las violaciones son un ejemplo de la discriminación hacia las mujeres. Entre esos mitos se señala que sólo son agredidas las jóvenes y bellas; que los varones violan porque pierden su autocontrol; que los hechos suceden en lugares solitarios y oscuros; que las mujeres incitan a sus agresores o que no han hecho lo suficiente para evitarlo. De hecho, todas las niñas y mujeres son potenciales víctimas de delitos sexuales. Además, la gran mayoría de estos delitos ocurren en sus casas y los agresores son familiares”.
Los puntos incumplidos
- Educación sexual en las escuelas. De manera que niños, niñas y adolescentes puedan adoptar decisiones libres de discriminación, coacción o violencia.
- Programas de detección precoz del maltrato y abuso infantil en escuelas y hospitales.
- Líneas telefónicas gratuitas para denunciar casos de abusos, maltrato y violencia.
- Personal idóneo y capacitado para el abordaje de la situación de las víctimas. Con enfoque de género y protección etaria.
- Campañas masivas tendientes a deslegitimar y prevenir la violencia física, psicológica y sexual contra niños, niñas, adolescentes y mujeres.
- Personal especializado y protocolos estandarizados para la atención y recepción de víctimas de violación y otros delitos sexuales.
- Casas o refugios transitorios para las víctimas de violencia.