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"Hoy, cualquier mujer que no haga el baile del caño puede ser conservadora"

Lo aseguró la psicóloga Karina Ferraris, tras ser consultada por MDZ, sobre las conclusiones que arrojó la encuesta "La mendocinidad al palo" de este fin de semana, en las que los lectores de nuestro diario catalogaron a las mujeres mendocinas como "conservadoras", "tradicionales" y hasta "cortantes" en el trato con los hombres.
Foto: Gerardo Gómez/MDZ
Foto: Gerardo Gómez/MDZ
Las conclusiones que arrojó la encuesta especial de MDZ de este fin de semana, sobre las características de la mujer mendocina, no deja de llamar la atención y ante la contundencia de algunas respuestas, es que decidimos consultar a algunas especialistas acerca de estas afirmaciones.

Según los lectores de MDZ que votaron, entre los que indudablemente también hubo mujeres, se catalogó a las féminas mendocinas como “conservadoras”, “tradicionales” y “cortantes” pero a la vez “muy infieles pero discretas”.

Ante estas aseveraciones, que algunos años atrás podían ser un poco más aceptadas como latiguillos que denominaban a las mujeres que viven al pie de la montaña y que creíamos ya superadas, la psicóloga Karina Ferraris se pregunta: “¿A qué se refiere cuando se dice conservadora?”

“Evidentemente se está comparando con algo”, se responde y aclara: “Entonces, si el patrón de comparación tiene que ver con la imagen de mujer que construyen los medios masivos de comunicación se entiende que tiene que ver con la ‘Tinellización’, con el baile del caño y demás”.

“Cualquier mujer que se compare con ese nivel de exposición, que no haga el baile del caño, puede ser denominada conservadora o ser catalogada como tradicionalista”, asegura Ferraris.

Para la profesional, titular de la sede mendocina del Instituto Nacional contra la Discriminación y Xenofobia, “hoy los medios masivos de comunicación tienen un rol muy fuerte respecto del estereotipo de género y principalmente, en la transformación de la imagen de la mujer en objeto de consumo. Hoy se puede ver en un montón de publicidades que el cuerpo de una mujer es el principal objeto de venta”.

Ferraris, entonces, concluye: “Me parece que es interesante analizar este aspecto, sobre qué se está comparando”.

“Ahora bien”, agrega, “y en base a nuestros estudios sobre el mapa de la discriminación, Mendoza no es una de las provincias donde más se discrimina o una de las más conservadoras ni tampoco es una de las que menos. Es decir, está en la media”.

Pero, sin dudas y más allá de la exposición femenina y su figura corporal, en el comportamiento de las mujeres a la hora de ser fiel con su pareja, señalado por los lectores en la encuesta, para Ferraris “existe esa cosa marcada de la diferenciación de varones y mujeres sigue existiendo es aprobación de la infidelidad de los hombres. Ante la posibilidad de una infidelidad de una mujer es más llamativo o conmovedor. Eso está relacionado con los tabúes respecto de la sexualidad, esto que muestra como bien visto que los jóvenes inicien su actividad sexual temprana pero de la misma manera no está bien en las chicas”.

“Creo que hay parámetros distintos de evaluación de lo femenino y lo masculino. Entonces, algo que no llama la atención en el comportamiento de un varón sí lo hace en una mujer”, sintetiza.

Por su parte, la socióloga Andrea Sosa rotula las conclusiones de la encuesta como “conceptos que parten de una idea machista”.

“Este tipo de encuestas no arrojan datos que puedan considerarse reales. En diferentes encuentros de mujeres, hoy no se observa que las mendocinas mantengan esa postura conservadora que se les endilga sino todo lo contrario”, asegura Sosa.

Para la especialista, “las mujeres han demostrado, en los últimos tiempos, que son las primeras en ponerse al frente de las crisis e intentar salir adelante”.

Y en relación a esa supuesta infidelidad que se les atribuye a las mendocinas, Sosa advierte que “al no haber datos precisos o estadísticos sobre casos de infidelidad, este tipo de consideraciones se basan en percepciones y mucho más cuando se tocan temas relacionados con la sexualidad”.