Mirtha apuró a Jaque con preguntas sobre la inseguridad y Cobos
Celso Jaque comenzó su operativo de mejora de imagen y participó del tradicional programa Almorzando con Mirtha Legrad, que desde principios de enero emite el canal América desde el Hotel Costa Galana, de la ciudad de Mar del Plata.
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En líneas generales, salvo cuando le tocó responder sobre la inseguridad o Cobos, formó parte de una tribuna amable en la que buscó venderse como un gran estadista: habló de que Mendoza tiene una de las tasas de desocupación y de analfabetismo más bajas y que “sueño todos los días con que los mendocinos sientan que están un poquitito mejor”.
Un almuerzo entre actrices y vedettes
Celso Jaque se presentó a los 40 minutos de iniciado el envío de Mirtha Legrand, luego de que la anfitriona hiciera las presentaciones de rigor y de que la Reina Nacional de la Vendimia, Florencia Moreno Tous, entrara en cámara para hacerle un regalo a la conductora con la música de Virgen de la Carrodilla cantada por unos niños malargüinos.
Jaque compartió la mesa junto a las actrices Luisa Kuliok y Viviana Saccone, la vedette Pía Slapka y la escultural Sabrina Rojas, otra mendocina.
El gobernador llegó con una obra de Elio Ortiz de regalo y asimismo Florencia Moreno Tous le regaló una canasta con productos regionales de Tupungato preparados por su madre Silvia.
“¡Arriba Mendoza!”, exclamó Mirtha, para darle paso a la entrada del gobernador tras el corte.
En el otro bloque, el mendocino apareció con una sonrisa inmensa sentado a la mesa de la conductora, rodeado de todas las actrices y vedettes preocupadas, más que en escucharlo, en vender su trabajo en las diversas obras de teatro en las que están participando en la temporada marplatense.
“En estos momentos estoy siendo la envida de muchos”, bromeó Jaque, para pasar a temas un poco más serios.
Jaque habló del plan de viviendas que firmó este miércoles en Olivos junto a la presidente Cristina Kirchner, anticipó que el sábado regresará a Mendoza luego de sus vacaciones en Pinamar y puso un gesto adusto al referirse a la crisis financiera internacional. “Hay que hacer un replanteo de lo que pasa en el mundo”, analizó.
Mirtha se puso injundiosa
La primera intervención que le tocó al malargüino fue complicada.
-¿Qué esta pasando en Mendoza?, ayer hubo una cosa espantosa, lanzó Mirtha, en relación al asalto a la bodega boutique.
- Tenemos una gran obsesión que es la seguridad, trabajar para tener una política de Estado, un acuerdo social donde involucramos a todos para dar una batalla muy dura contra la delincuencia
- ¿Cómo se para eso?
- Sabiendo cuáles son las causas. Que pasan por la exclusión social, las drogas y las armas ilegales. Y v también por una mejor policía.
-La Justicia tiene que actuar también, acotó Mirtha.
-¿Qué desocupación tiene Mendoza?, preguntó la anfitriona.
- Una de las más bajas de la Argentina, cinco por ciento, respondió Jaque.
-¿Según el Indec?, preguntó con inquina la conductora.
Jaque eludió una respuesta concreta. “Así sea uno sólo, hay que trabajar”, contestó.
Mirtha volvió al ataque. “Los mendocinos se quejan mucho de la inseguridad.
-Es que es el gran problema que tenemos, contestó con tono apesadumbrado el gobernador.
Mirtha insitió y le leyó en la cara al gobernador la noticia del robo a la bodega boutique.
Jaque miraba…
- Ya hay dos personas detenidas, soltó el dato, equivocándose.
En realidad son cinco, dato que fue corregido a través de un llamado telefónico que fue leído casi sobre el final del programa y que sonó a operación del ministerio de Seguridad mendocino.
Tanto, como otros llamados de respaldo al gobernador y con los que la propia Legrand bromeo: “Esto debe estar todo arreglado, ji, ji, ji”, se rió.
-¿Usted tiene confianza en la policía?, soltó Mirtha otra vez.
-Necesitamos a la policía y a la Justicia trabajando en forma conjunta, reclamó Jaque y volvió con su planteo de bajar la inimputabilidad de los menores.
Sabrina Rojas acotó: “Mi hermano es policía, en Mendoza, de los buenos”.
El diálogo continuó con tramos imperdibles y una forzada atención del resto de las comensales.
-¿Usted es mimado por el gobierno nacional?
- Nos están dando lo que corresponde.
- Hay algunos que están castigados, metió el dedo la señora.
- Yo soy parte de un gobierno nacional y estoy tratando que se cumpla lo que los mendocinos votaron, respondió el mandatario.
-¿Tiene buena relación con Cobos?
- Yo tengo en lo personal una buena relación con él, pero tenemos diferencias en lo político.
-¿Le parece bien lo que hizo?
-Yo no soy juez para juzgarlo, intentó responder Jaque apelando a uno de sus latiguillos.
Mirtha se enojó: “No sea político, dígame la verdad”, le pidió. Un brindis general y al corte.
En el último tramo, la charla fue más liviana: giró en torno a los orígenes del gobernador, a sus sueños y anhelos, se enojaron todos por el desplante que sufrió el Chaqueño Palavecino en el festival de Cosquín y se debatió sobre la anorexia, la importancia de las tías en la familia y la salud de las modelos.
Todo esto, amén de una presentación de los vestidos de las invitadas del que Jaque, por razones obvias de buen gusto, no formó parte.
El gobernador se despidió prometiendo la vuelta del tren entre Buenos Aires y Mendoza, vendió la reciente compra de troles usadas a Canadá, escondió sus verdaderas ambiciones políticas de buscar la reelección y mandó un saludo para el cierre a puro lugar común: “Quiero saludar a todos los mendocinos, que hacen de un desierto un gran vergel”.
La despedida fue a todo orquesta. Jaque salío a las terrazas del lujoso hotel Costa Galana, para participar del recital de David Bolsoni.


