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Desconsuelo en el velorio del chico asesinado en Maipú

Damián Nieto vivía en Luzuriaga y trabajaba en arenado y pintura de la empresa de acoplados Maldonado. Recibió un disparo en la cabeza cuando le arrebataron la moto, después de ir a bailar con sus amigos. El padre dijo que todavía no lo llamaron del gobierno ni sabe qué acciones van a seguir.
El padre de Damián Nieto, a la derecha, dice que todavía no entiende nada. Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
El padre de Damián Nieto, a la derecha, dice que todavía no entiende nada. Foto: Nacho Gaffuri / MDZ

Damián Nieto vivía en Luzuriaga, Maipú, y trabajaba en la empresa de transporte Maldonado, ubicada en el carril Rodríguez Peña. No había terminado la escuela técnica, pero hacía un año y medio que estaba en el área de pintura y arenado para la reparación de carrocerías de remolques y acoplados.

“Fue un fusilamiento, porque él no se resistió. Se sacó el casco para entregarles la moto y le dispararon en la cabeza”, afirmó el padre del chico asesinado ayer por la mañana en Maipú.

Al ser consultado sobre si recibió alguna señal de apoyo desde el gobierno, el padre de Damián expresó que “todavía nada y no tienen idea de lo que van a hacer, porque una protesta no lo va a sacar del cajón”.

Una persona muy servicial

En el velorio, realizado en una sala del centro maipucino, sus compañeros de trabajo y amigos no dudaron en definirlo como “una persona excelente, responsable, servicial y buen compañero.” El jefe de Damián Nieto comentó que “trabajaba desde hacía un año y medio en la parte de pintura y arenado”.

Mientras tanto sus amigos personales -incluso algunos estuvieron presentes en el momento del disparo- dijeron no tener voluntad de hacer declaraciones al respecto. Sin embargo, enfatizaron que  Damián nunca se resistió al asalto, porque les dio la moto cuando se la pedieron. Dicen que el disparo fue un acto de violencia extrema que todavía no logran comprender.