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Las autoridades revisarán todos los contratos del Hospital Central

En declaraciones a MDZ,  el director del Hospital, José Miguel Ascar, aseguró que se analizará detalladamente la labor de cada empleado y se abolirá la modalidad de "actas acuerdo". Habló de una "sobredimensión enorme" en la planta de personal.

“Bajar por bajar, no. No va a ser a lo (Mauricio) Macri o a lo (Víctor) Fayad, no vamos a sacar a los últimos que se hayan contratado ni nada por el estilo”, con estas palabras el director del Hospital Central,  José Miguel Ascar,  aclaró cómo se revisará la situación de los 1300 empleados del hospital.

En declaraciones a MDZ, el doctor Ascar habló de una “sobredimensión enorme” en la planta de personal del nosocomio, y en algunas áreas hizo referencia a una triplicación de los empleados.

Asimismo, aseguró que en este proceso se irá viendo, “grupo por grupo, qué tareas realiza el personal contratado. Queremos que nos expliquen, si antes había 10 empelados y el funcionamiento era el adecuado,  ¿por qué ahora hay  20 personas más?”. Agregó, además, que se consultará al jefe de cada área y hasta se harán entrevistas personalizadas y “si la explicación es creíble y es accesible a la cantidad de trabajo,  se quedarán”.

Este pormenorizado análisis forma parte de un plan de la dirección para administrar cuánto dinero extra se va a necesitar a lo largo del año. El presupuesto para 2008  del Central es de 60 millones, de los cuales el 60% está destinado a sueldos y el resto a funcionamiento. “Si logramos reducir los sueldos, podremos destinar mayor porcentaje al funcionamiento”.

En sintonía con la política de gasto medido del Ministerio de Hacienda, todos los gastos de la institución serán efectivizados trimestralmente. “Preferimos calcular por trimestre, todas las compras las hemos hecho para un trimestre y así nos vamos a ir administrando”.

Actualmente, el Central tiene 1300 empleados, entre personal de planta, contratados y quienes brindan prestaciones. Además, existen aquellos que trabajan bajo modalidades creadas por la gestión anterior como las actas acuerdo. Algo que la actual gestión buscará prohibir a través de la Ley de emergencia sanitaria.

Según Ascar, estas actas son como “campanas donde hay un grupo de gente trabajando y no se puede medir cuánto trabaja cada uno, no se puede individualizar la labor y es precisamente lo que no queremos”.

Para efectivizar este plan están esperando la autorización del Gobierno, que primero iba a venir el 31 de diciembre, luego iba a ser el 29 de febrero y ahora se supone que será a fines de marzo. Por el momento, el doctor adelantó que la revisión ya se está llevando a cabo y que sólo falta la luz verde para que “los contratos se empiecen a caer”.