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El colmo: encuentran droga en la camioneta de la Secretaría Antidrogas

El vehículo oficial del secretario de Lucha contra el Narcontráfico, José Granero, que depende de la Presidencia, llevaba 8 kilogramos de cocaína. Había sido secuestrada y debería haber sido destruída.

El juez federal de Quilmes, Luis Armella, investiga cómo y por qué 14 paquetes cocaína que totalizaban 8 kilogramos, estaban camuflados en la carrocería de la Peugeot Partner, a cargo de Carlos Alberto Oreiro, chofer de José Ramón Granero, el titular de la Sedronar (la Secretaría de Drogadicción y Lucha contra el Narcontráfico.

Así lo informó este lunes el diario Crítica Digital.

Las fotos del expediente judicial al que accedió el diario porteño muestran que los “panes” de droga tienen marcas que indican que fueron parte de un decomiso, o sea que habrían sido robados de una partida que debería haber sido destruida. La cocaína –agregó Crítica- fue encontrada el 30 de octubre pasado por Ángel Bay, cuando iba a refaccionar el asiento del conductor del vehículo en la tapicería El Porve, de Avellaneda.

”Fue sólo tirar del piolín”, explicó el diario porteño la forma del curioso hallazgo. Y relató así la historia completa del hecho que –a pesar del tiempo transcurrido- no ha causado la remoción del alto funcionario: “Ángel Bay, un tapicero joven que solía hacer trabajos para un empleado de la Sedronar, había recibido la mañana del 30 de octubre el encargo de reparar el asiento del conductor de la camioneta blanca. Comenzó por retirar la butaca para hacer su trabajo. Como se le complicó la maniobra, levantó la alfombra del piso y fue entonces cuando vio que del zócalo izquierdo de la Partner, por una hendija calada en la chapa, salía un hilo plástico de color verde. Le llamó la atención; tiró de él. A unos veinte centímetros del extremo de la piola apareció un paquete envuelto en cinta de embalaje marrón, con la forma de una flautita. Bay no dudó. Se trataba de un pan de cocaína. Tiró un poco más, detrás de este primer paquete, había otros. Acomodados a lo largo del zócalo parecían ser varios, unidos por el hilo, como una ristra de chorizos”.

La nota completa, en Crítica.