Segundo juicio directísimo terminó con los imputados en la cárcel
Hoy por la mañana se llevó a cabo el segundo . Y la diferencia con la primera experiencia de este tema, fue que esta vez los imputados fueron condenados a prisión efectiva luego de la audiencia. Los sujetos habían sido detenidos “in fraganti” en la madrugada de ayer, y a media mañana de hoy el caso ya estaba cerrado.
Se trata de Carlos Acuña (31) y Carlos Francisco Fernández (35). Estas dos personas forzaron las puertas de un vehículo y sustrajeron del mismo dos linternas, una llave tubo y un parlante.
Mientras cometían el robo, tres vecinos (Walter Cabañas, Iban Cofré y Alexander Cofré) los vieron, los persiguieron y, después de cuatro cuadras, los atraparon. Una vez apresados, Acuña y Fernández gritaron: “vamos a ir de vuelta al penal”, según manifestó en el juicio el fiscal Alejandro Iturbide.
Los ladrones adivinaron su futuro: Acuña fue condenado hoy a 5 meses de prisión efectiva (ya que tiene una causa pendiente ante el juzgado federal y una condena en suspenso) y Rivero, a 6 meses de prisión efectiva (porque tiene 3 causas pendientes: un robo simple, un robo simple en tentativa y un robo agravado).
Debido a esto, y por el acuerdo entre la fiscalía y la defensa, los imputados pidieron el juicio abreviado inicial. “Sí, acepto y estoy de acuerdo”, dijeron los malvivientes a escuchar la imputación en contra de ellos y la pena que iban a recibir.
La audiencia comenzó puntual. Cuando los inculpados, de aspecto desalineado, ingresaron a la sala de debates, miraron uno a uno a los presentes, y luego se sentaron en el banquillo de los acusados. Allí, comenzaron su presentación personal; respondieron temerosos y en voz baja a las preguntas del juez, Manuel Cruz Videla. Ambos afirmaron vivir juntos en una finca de Guaymallén, dijeron que realizaban changas para mantenerse y que no eran de la provincia (Fernández dijo que era oriundo de Santa Fe y Acuña, de Buenos Aires).
Antes de dictar sentencia, el juez le preguntó insistentemente si estaban de acuerdo y si entendían lo que se había manifestado en la audiencia. Acuña respondió seguro: “sí, sí, ya lo hablé con mi defensor”, pero Fernández no demostraba tanta convicción: “sí, si sé”, respondió inseguro a la pregunta del juez.
Inmediatamente después de salir de la sala de debates los llevaron al penal para hacer efectivo el cumplimiento de la condena. Salieron resignados, y a algunos espectadores hasta les dio pena al verlos.
Iturbide dio su opinión acerca de este primer juicio directísimo que terminó con los imputados en prisión: “Con esto buscamos mejorar nuestro trabajo. No queremos generar muchas expectativas, sólo escapar a la burocracia del sistema en las causas que lo permitan.” El fiscal confesó que “lo estamos haciendo bien hasta el momento, los resultados se verán a mediano plazo”.
En cuanto a las versiones que circulan sobre la posible inconstitucionalidad de este tipo de juicios, el fiscal respondió: “Desde lo personal estimo que no tiene ningún vicio procesal”.