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Conclusiones de la primera semana del mapa del delito

En una semana se lograron individualizar cinco zonas clave. La mayor cantidad de casos siguen registrándose en Capital y Guaymallén. Los sitios conflictivos del mapa son los mismos que hace dos años atrás. Y sirve para entender si funcionaron o no las políticas aplicadas desde ese momento.
Las zonas más afectadas fueron Guaymallén y Capital.
Las zonas más afectadas fueron Guaymallén y Capital.

El mapa del delito no se modifica a pesar de los años. Y provoca cuestionamientos, tal vez no para el seno del Ministerio de Seguridad, pero sí para los periodistas de las secciones policiales. En el comparativo del reparto geográfico de los hechos delictivos, Capital y Guaymallén siguen siendo las zonas más afectadas por la inseguridad. Desde hace años, ocurre lo mismo.

En Capital, salvo los hechos menores como robos simples y hurtos, las zonas más problemáticas se encuentran en la Cuarta y Sexta Sección y dentro del barrio San Martín. En tanto, en Guaymallén, la mayor cantidad de denuncias provienen desde el norte del Acceso Este.

Las cifras oficiales también confirman esa tendencia mostrada a través de la imagen de Google Earth usada por MDZ, con la identificación de cada punto donde ocurrió un asalto, un homicidio o donde un local fue atacado por boqueteros. Sólo se trató de una semana de registro que permitieron sacar algunas conclusiones. Por eso sorprende la afirmación del subsecretario de Seguridad, Raúl Levrino, cuando llegaron los efectivos de Gendarmería: “se está trabajando con el mapa del delito”. Los lugares marcados como conflictivos son los mismos que, por ejemplo, hace dos años. En muchos de estos lugares, no se observan policías ni gendarmes.

También llama la atención que la mayoría de los hechos fueron cometidos en horas de la madrugada o por la mañana. No se trata de un dato menor si se tiene en cuenta que el historial estadístico marca que en invierno siempre baja la cantidad de delitos. La explicación a esta constante es simple: hace más frío y, de algún modo, eso provoca que, quienes salen a delinquir, se sientan desmotivados. Lo interesante es que la mayoría de los casos policiales registrados en una semana ocurrieron durante los periodos del día con temperaturas más bajas.

Este cambio de patrón ya se había evidenciado en los reclamos vecinales. Si bien Seguridad siempre fue un área frágil durante la gestión de Julio Cobos, con riesgo de sufrir cambios ante el clamor popular, las protestas nunca tuvieron lugar para esta época del año.

A pesar de esta situación, el sitio en Internet del Ministerio de Seguridad, en la sección de la Dirección de Planeamiento Estratégico, ofrece comparativos que demostrarían una baja en los índices delictivos. Sin embargo, las estadísticas criminales no siempre tienen lógica matemática. Si la sensación de inseguridad y la desconfianza en la Justicia crecen, las denuncias tienden a bajar. Y, frente a una mejora, las denuncias suelen aumentar, ya que las víctimas recobran la esperanza de que los casos serán esclarecidos.