Así lo aseguró el senador provincial Ricardo Bermejillo. Sin embargo, en un informe dado a conocer la semana pasada, se indicaba que la Legislatura de Mendoza es la más contaminada del país por el humo del cigarrillo.
Ricardo Bermejillo, aseguró que en la Legislatura “no se fuma, ya que la ordenanza de capital que lo prohíbe sí está vigente” y ratificó que “la mayoría de los senadores que frecuento no fuman, no creo que sea una gran mayoría los que lo hacen”. Las declaraciones surgen porque según el Congreso Argentino de Tabaco, la Legislatura de Mendoza es la más contaminada del país gracias al humo del cigarrillo
Por su parte, el senador y propulsor de la ley antitabaco, también aseguró desconocer que la ordenanza del municipio capitalino no se respete. Aunque pensándolo mejor, aclaró que “a veces algunos sí fuman, y si alguien les recrimina la acción, contestan que la ley aún no está en vigencia”. Las declaraciones se refieren al hecho que desde 1988 (5.374) existe la ley que prohíbe fumar en los edificios públicos, como hospitales, escuelas o recintos de Estado, pero nunca se sancionó.
Consultado sobre el tema, el radical Sergio Bruni, se mostró sorprendido de conocer dichos datos. Y aunque confirmó que dentro del edifico no se respeta la ordenanza de del departamento de Capital, aseguró que “de todos modos, no son tantos los legisladores que fuman”.
No obstante, en menos de tres meses las modificaciones a la ley 5.374, se transformarán y estará prohibido fumar en cualquier lugar de acceso público de la provincia. Con ciertas restricciones, como patios, balcones, lugares reservados para fiestas, hospitales mentales y cárceles.
“Actualmente sí se puede fumar en edificios públicos porque hay una ley anterior en vigencia, ratificó Bruni. “Una vez que la ley se ponga en práctica, quienes quieran fumar deberán ir afuera y si alguien fuma en el interior del edificio será sancionado”, enfatizó el senador.
Bermejillo, también dijo desconocer el estudio realizado en la legislatura sobre la contaminación del tabaco. Sin embargo como miembro de la Comisión de Salud, aseguró que “la ley es muy buena, porque si otra persona quiere fumar, no tiene porque perjudicarme a mí”.
Quienes han estado en la casa de las leyes, al igual que en Casa de Gobierno, saben que es habitual ver gente fumando en los pasillos, aunque la ordenanza esté vigente. Sólo queda esperar que después de febrero se respete a rajatabla está ley y los edificios públicos sean, de una vez por todas, lugares libres de humo.