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1.000 días de Capital Humano: el superministerio de Sandra Pettovello

A 1.000 días de gestión, el Ministerio de Capital Humano de Sandra Pettovello redujo la pobreza del 52,9% al 28,2%, pero también enfrentó sus vicisitudes.

Sandra Pettovello llegó a los 1.000 días a la cabeza del Ministerio de Capital Humano.

Sandra Pettovello llegó a los 1.000 días a la cabeza del Ministerio de Capital Humano.

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La asunción de Javier Milei trajo consigo una política de ajuste en el Estado que se mostró, entre otros aspectos, con la supresión de ministerios, medida que dio lugar al superministerio de Capital Humano. Al mando de él, Sandra Pettovello, una desconocida de la alta política que integraba la Unión del Centro Democrático (UCeDé).

La llegada de Pettovello a ese lugar se basó en la confianza de Javier Milei hacia ella, asignándole la tarea de recomponer el tejido social en el contexto del mayor ajuste de la historia, algo imposible. Desde un principio, entonces, Milei habló de que ésta sería la única cartera del Gobierno con la "billetera abierta".

Así, el Ministerio de Capital Humano absorbió las funciones de educación, cultura, trabajo y desarrollo social. Desde un principio de la gestión, Milei tuvo como objetivo la creación de este nuevo espacio para alcanzar "el máximo desarrollo del capital humano"

Los 1.000 días de la pobreza: del 52,9% al 28,2%

El Gobierno de Alberto Fernández dejó una Argentina con 41,7% de pobreza y 11,9% de indigencia, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Los cuatro años de deterioro de los ingresos, la inflación y el crecimiento de la informalidad habían sido parcialmente amortiguados por una expansión de las transferencias y los planes sociales.

Los primeros meses de Milei produjeron una suerte de lo que el Gobierno interpretó como un sinceramiento de esa pobreza contenida por los planes sociales mediante la devaluación, la liberación y corrección de precios, la licuación inicial de ingresos y la reestructuración de políticas sociales hicieron emerger con mayor crudeza el deterioro acumulado durante los años anteriores, pero con la caída de la inflación la situación mejoró rápidamente.

El Indec muestra con claridad ese impacto y la recuperación posterior. La pobreza saltó del 41,7% heredado al 52,9% en el primer semestre de 2024, mientras la indigencia trepó al 18,1%. Desde aquel máximo comenzó el movimiento inverso: cayó al 38,1% durante el segundo semestre de 2024, al 31,6% en la primera mitad de 2025 y finalmente al 28,2% en el segundo semestre de ese año, con una indigencia del 6,3%. Milei pasó así de aumentar inicialmente la pobreza en más de 11 puntos a terminar 2025 casi 14 puntos por debajo de la cifra recibida. El próximo dato oficial, correspondiente al primer semestre de 2026, será publicado por el organismo este 24 de septiembre.

Las estimaciones realizadas por el propio Ministerio de Capital Humano permiten acercarse a lo ocurrido después del último dato semestral del Indec y forman parte del argumento con el que Pettovello defiende el resultado de su política social. La cartera utiliza información de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) para producir estimaciones con mayor frecuencia y sostiene que la reducción de la pobreza acompañó la desaceleración inflacionaria.

El Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA registró tanto el fuerte deterioro inicial como la posterior reducción de la pobreza y, particularmente, de la indigencia, favorecida por la desaceleración del precio de los alimentos, cierta recuperación de los ingresos y el peso de los nuevos planes sociales. Sin embargo, desde la UCA advierten que la caída resulta menos pronunciada cuando se utilizan metodologías alternativas para actualizar las canastas y medir los ingresos. Agustín Salvia, director del Observatorio, considera que el país regresó hacia una pobreza crónica cercana al 30%, aunque ahora con una población vulnerable todavía caracterizada por la informalidad laboral y una fuerte dependencia de transferencias estatales.

Una lectura más reciente surge del Nowcast de Pobreza de Martín González-Rozada, elaborado para la Universidad Torcuato Di Tella. Su estimación para febrero-julio de 2026 ubica la pobreza promedio en 31,3%, equivalente a aproximadamente 9,4 millones de personas dentro de los 31 aglomerados urbanos relevados por la EPH. El cálculo muestra además un 32,7% durante el segundo trimestre, por encima del último 28,2% publicado por el Indec, aunque posteriormente estima una caída hasta 29,2% en julio.

Las cuatro aproximaciones difieren en metodología, periodicidad y alcance, pero permiten reconstruir una trayectoria común: Milei recibió una pobreza superior al 40%, sostenida parcialmente por una extensa red de asistencia; el ajuste y la reorganización inicial de esa estructura sinceraron durante 2024 un deterioro social que llevó el indicador por encima del 50% y la posterior estabilización, recuperación de ingresos y expansión de determinadas transferencias directas provocaron una caída igualmente acelerada.

La billetera abierta y los nuevos planes sociales

Milei llegó al poder prometiendo terminar con los planes sociales y su intermediación política, pero el Estado no dejó de transferir recursos a los sectores vulnerables. Sandra Pettovello, entonces, redujo los programas administrados con participación de organizaciones sociales y, en paralelo, fortaleció las transferencias directas, especialmente la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Tarjeta Alimentar.

Según la cartera, ambas prestaciones pasaron de cubrir el 54,8% de una Canasta Básica Alimentaria en diciembre de 2023 a aproximadamente el 100% un año después. Durante 2024, la AUH aumentó 351% y la Tarjeta Alimentar 137,5%, además de extenderse a más de 600.000 adolescentes. Para septiembre de 2026, la AUH alcanza un valor bruto cercano a $154.000 por hijo y, junto con la Tarjeta Alimentar, se encuentra en términos reales alrededor de 49% por encima de noviembre de 2023.

Fue al revés para el plan Potenciar Trabajo, que contaba con alrededor de 1,4 millones de titulares al asumir Milei y era uno de los apuntados a eliminar o reconstruir. En primer lugar, en 2024 fue reemplazado por el programa Volver al Trabajo, que tuvo 1.012.000 de beneficiarios, y el programa de Acompañamiento Social, al que fueron derivados otros 260.911 que antes contaban con el Potenciar Trabajo. Dos años después, Volver al Trabajo llegó a su fin y alrededor de 900.000 personas cobraron su última cuota de $78.000 en abril. El Gobierno lo reemplazó por un esquema de capacitación mediante vouchers, al que se habían inscripto unos 138.000 beneficiarios. Acompañamiento Social, en cambio, fue prorrogado por otros 48 meses para la población considerada más vulnerable.

El fin de los intermediarios y la guerra con los "gerentes de la pobreza"

La eliminación de intermediarios se convirtió en una de las principales banderas de Pettovello. Según Capital Humano, al comienzo de la gestión apenas la mitad de los recursos destinados a sectores vulnerables llegaba directamente a las familias, proporción que para noviembre de 2024 había aumentado al 86%.

La política abrió una guerra con los movimientos sociales: el Ministerio auditó comedores, eliminó su participación en la gestión de planes y abrió la línea 134 para recibir denuncias de beneficiarios. De allí surgieron causas como el "apriete piquetero", por presuntas extorsiones, cobro de aportes y obligación de asistir a manifestaciones, y la de los "comedores fantasmas", por establecimientos declarados que no funcionaban o presentaban inconsistencias.

Las investigaciones alcanzaron a algunos de los principales referentes del universo piquetero. En la causa por el “apriete piquetero”, Eduardo Belliboni y otros 17 acusados fueron enviados a juicio oral por presuntas maniobras de extorsión, amenazas y fraude vinculadas al Potenciar Trabajo, mientras también quedaron involucrados integrantes de Barrios de Pie. La investigación por los “comedores fantasmas”, en tanto, alcanzó a establecimientos inscriptos por organizaciones referenciadas con dirigentes como Juan Grabois, Emilio Pérsico, Juan Carlos Alderete, Daniel Menéndez y el propio Belliboni, aunque eso no implica que todos ellos hayan sido personalmente imputados o procesados por las irregularidades denunciadas.

Alimentos guardados, contratos y un ministerio en crisis

Mientras se investigaba la estructura que había heredado y la corrupción en las organizaciones sociales, Capital Humano comenzó a enfrentó su propio gran escándalo: los alimentos almacenados. Miles de toneladas de alimentos no habían sido distribuidos y la Justicia intervino. El saldo que debió pagar el nuevo ministerio fue la salida de Pablo de la Torre, secretario de Niñez y Familia.

Al mismo tiempo, desde la cúpula del ministerio identificaron contrataciones realizadas mediante la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), lo que se acusó de generar un mecanismo por el que la OEI contrataba consultores que entregaron honorarios a funcionarios. Esta acusación también golpeó el entorno de De la Torre y dio origen a la investigación penal de sobresueldos en Capital Humano.

Sandra Pettovello: auditorias y denuncias de Capital Humano

Las auditorías y denuncias sobre las administraciones anteriores se convirtieron en una marca registrada de Sandra Pettovello. Entre las principales aparece la Causa Seguros, donde una presentación de Capital Humano y Anses se incorporó a la investigación sobre la contratación de pólizas de Nación Seguros mediante intermediarios durante el Gobierno de Alberto Fernández.

También sobresale la Causa Guardapolvos, iniciada por presuntas irregularidades en convenios por más de $5.000 millones con cooperativas. En febrero de 2026, la Justicia procesó a exfuncionarios del antiguo Ministerio de Desarrollo Social y miembros de cooperativas por uno de ellos, que involucraba $710 millones destinados a la producción de 165.000 guardapolvos.

A estas investigaciones se suman la corrupción con el plan Potenciar Trabajo, comedores fantasmas, la desaparición de notebooks del extinto Ministerio de Cultura, faltantes de equipos en Tecnópolis y las transferencias de la SENNAF. Solo durante 2024, Capital Humano informó haber presentado más de 30 denuncias por supuestas irregularidades heredadas. La judicialización se convirtió así en otra característica de la gestión: Pettovello administró Capital Humano tanto desde los despachos como desde Comodoro Py.

Sandra Pettovello: la ministra que quedó

Capital Humano llegó a los 1.000 días transformado: redujo estructuras, desarmó buena parte del sistema del Potenciar Trabajo, fortaleció las transferencias directas y atravesó conflictos con organizaciones sociales, universidades y sindicatos. También convivió con un fuerte descenso de la pobreza después del pico de 2024..

En medio de esos cambios permaneció Sandra Pettovello. Mientras Javier Milei reemplazó ministros y funcionarios clave y el Ministerio de Capital Humano acumuló decenas de salidas entre secretarios, subsecretarios, directores y asesores, la ministra mantuvo un bajo perfil público, sin construir una estructura política propia, pero conservando un activo decisivo: la confianza del Presidente.