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El 2016 empezó con nubes... ¡pero Reñaca arde!

Más que nunca, los mendocinos se volcaron a la tradicional playa de la V Región chilena para disfrutar del mar y escapar del calor. MDZ Sociales está en el lugar y te muestra la primera galería de fotos playera del año. ¡Hacé click!
Foto: Federico Croce/MDZ
Foto: Federico Croce/MDZ

Una vez más, el balneario más elegido por los mendocinos se ha transformado en un reino teen. 

Es cierto que este año el éxodo menduco volvió con toda la fuerza hacia Chile, pero mientras que las familias eligen para vacacionar playas más tranquilas como Maitencillo, Zapallar, Cochoa o Con Con -aunque si hay que decir que los familiares que se quedan en Reñaca se decidenpor los sectores 1 y 2, más tranquilos-; esta playa está nuevamente "tomada" por los jóvenes en el 2016.

El sábado y el domingo fueron días con las playas repletas, pues quedaban los que vinieron a pasar el año nuevo. Sin embargo, estos días sorprendieron a todos con unas intensas nubes que cubrieron todo el cielo de la tarde. Sin embargo, lejos de amedrentarse, los visitantes decidieron disfrutar cada minuto.

De charla con mendocinos

"Yo estoy acá desde el 2015, porque vine a pasar año nuevo con mi marido Fernando y Valentino, mi bebé", nos contó Sol Castilla, mientras que Agustina, una teen que se define como "experta en Reñaca", nos dijo que está "desde el 27 de diciembre, y mis amigas llegaron hoy, así que me convertí en una especie de consultora u orientadora personal de las que se vinieron después. No dejaba de recibir mails de mis amigas preguntando precios, pidiéndome que les tire la data de los lugares con más onda o que les cuente cuáles son las tendencias o lo que hay que llevar para armar sus bolsos... ¡Me tenían cansada!". Asimismo, nos confesó que hasta ayer estaba alojada con su familia pero ahora, mientras ellos emprenden el regreso, se queda una semana más con las amigas recién llegadas.

"Todos sabemos que el saquito o el buzo son necesarios para pasear en Reñaca, pero casi siempre para las mañanas, o luego de la caída del sol. Sin embargo, estos días fueron “tomados” por las nubes, que parecen parapetadas en el cielo y sin intenciones de diluirse", nos dice Flor Rodríguez, que está con su marido Alejandro y sus dos hijos.

"“La verdad es que hay muchas nubes... ¡pero la onda está intacta!", resumió Seba, un rugbier de la primera de Liceo que no se pierde el paso por el cuarto sector.