Una petrolera mendocina en la cornisa entre la quiebra y el rescate de un nuevo dueño
La crisis de Petrolera Aconcagua refleja el frágil momento que vive la industria hidrocarburífera en Mendoza.
Petrolera Aconcagua enfrenta una deuda millonaria y riesgo de quiebra si fracasa el canje propuesto a sus acreedores.
Foto: Aconcagua EnergíaLa industria petrolera está en una situación delicada en Mendoza: cambio de paradigma, empresas en crisis, el retiro de YPF y, como marco, el agotamiento de los recursos convencionales. Un ejemplo extremo es lo que ocurre con Petrolera Aconcagua, que está en la cornisa entre la salvación y la quiebra.
Plan de rescate
Esa empresa entró en un declive acelerado y ahora lanzó la oferta de canje de bonos con sus acreedores para tratar de sanear sus cuentas y, recién allí, ejecutar el plan de salvataje que ofreció la empresa Tango, una firma relacionada de la petrolera Vista que es conducida por el ex CEO de YPF Pablo Iuliano . El plan es reperfilar la deuda para postergar pagos. La duda está en el alcance: necesita una adhesión de al menos el 90% a esa propuesta para que la empresa Tango se haga cargo como nuevo dueño y ejecute el plan de salvataje, que incluye aportes de capital para funcionar.
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En las comunicaciones oficiales a los accionistas los actuales y futuros “dueños” de Aconcagua dijeron que no hay plan B: si no se alcanza el 90% de adhesión, la empresa entraría en convocatoria o directamente quebraría. El canje de deuda se anunció el jueves y a fin de mes se conocerá el nivel de adhesión y, así, el futuro de Aconcagua.
Para Mendoza es un golpe duro. Esa empresa nació en la provincia, se expandió y el año pasado el Estado le adjudicó un área clave en el extremo sur, donde hay potencial para la explotación no convencional al estar en zona de vaca muerta. Pero además, tiene contratos vigentes con planes de inversión que, según anunció la empresa ante los inversores, no está en condiciones de cumplir. Salvo, claro, que se ejecute el contrato.
El CEO de Tango, la empresa que se quedaría con Aconcagua, tienen un plan de rescate que incluye un ajuste interno fuerte, una reorganización corporativa y un plan de eficiencia en la operación. Para ello inyectarían recursos. No tienen intención, en cambio, de aportar a la reducción de la deuda. Es decir, tomarían la empresa solo una vez que tenga las cuentas saneadas. “Es fundamental para el éxito de este proceso de rescate el 90% del canje total de toda la deuda financiera y comercial. Las condiciones del canje, señores, es la mejor propuesta que se ha podido realizar. Habrá un nuevo management, de comprobada experiencia en campos maduros y también en shale oil. De fuerte cultura y orientación a obtención de resultados. Tenemos diseñado un plan de mejora de performance y eficiencia listo para ejecutarse el día que tomemos posesión", dijo Iuliano ante los inversores.
Una deuda millonaria y áreas estratégicas en juego
Los problemas para Aconcagua se agravaron porque no pudo refinanciar su deuda. La empresa se expandió, pero no consiguió la espalda económica y financiera para hacer frente a sus obligaciones. Como parte de ese plan, había adquirido áreas de la empresa Vista, ubicadas en Río Negro. Como parte del plan, tenía comprometido el 60% del petróleo extraído, por lo que el margen era bajo, y se agregó la baja en el precio de ese recurso y los problemas para conseguir financiamiento. Por eso este año dejó de pagar la deuda y entró en crisis.
Aconcagua es una empresa de base petrolera, pero que tiene otras ramas, todas atadas económicamente. Entre otras cosas, tiene un área de generación de energía, con una planta térmica y una central hidroeléctrica en la Patagonia. En Mendoza tenía planificado construir dos parques solares que ahora quedaron casi descartados. Asociada a esas compañías también tiene un área de servicios petroleros.
La deuda ronda los 400 millones de dólares y los acreedores son, principalmente, tenedores de las obligaciones negociables que había emitido la empresa para financiarse y además las empresas Vista y Trafigura, que están vinculadas al potencial nuevo dueño, es decir a Tango. Esa empresa es co controlada por Ar Energy Resources S.A., que a su vez está atada a Trafigura Argentina S.A. y Vista Energy Argentina S.A.U.
En Mendoza tiene la concesión de las áreas Chañares Herrados, Puesto Pozo Cercado y Atuel Norte y Confluencia Sur. El año pasado le adjudicaron las áreas Payún Oeste, donde se comprometió a ejecutar inversiones convencionales y sondear la posibilidad de evaluar el potencial no convencional.
Transición petrolera en Mendoza
El Gobierno de Mendoza no se ha expedido sobre la crisis de la empresa. Antes de la amenaza de quiebra, habían informado que hasta el momento Aconcagua había cumplido los planes de inversión. Eso, en términos de montos económicos. Pero la empresa aún no había ejecutado, por ejemplo, el plan de perforación que estaba en el contrato de Chañares Herrados. Además, está en vigencia el nuevo contrato.
Mendoza está en transición en la industria. De la alta dependencia de YPF, pasa al de un ecosistema de empresas más chicas. Eso impacta en el nivel de actividad, de empleo y empresas relacionadas. YPF dejó áreas en el Sur, también el bloque Llancanelo y toda las áreas de la Cuenca Cuyana. Ahora hará lo mismo con Chachahuén y todas las áreas convencionales. En las próximas semanas comenzarían los preparativos para la segunda prueba piloto en el lado mendocino de Vaca Muerta, con la intención de evaluar el potencial y una futura inversión para extraer petróleo de manera no convencional.


