Taxis, remises y apps: el desafío de regular un servicio que no puede parar
La irrupción de las plataformas digitales exige actualizar la regulación de taxis y remises en Mendoza para garantizar seguridad, tarifas acordes, competencia justa y un servicio público eficiente
La regulación del servicio de taxis y remises es un tema complejo, que varía según el país, la provincia o la ciudad. En la mayoría de los lugares se considera un servicio público y está bajo supervisión de autoridades estatales o municipales. Las normas abarcan habilitación de vehículos, antigüedad máxima permitida, tarifas, otorgamiento de permisos y licencias, y la competencia con las plataformas digitales de transporte.
Licencias, permisos y antigüedad de los vehículos
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Entre los elementos más importantes de la regulación se encuentran las licencias y permisos de operación. Conductores y vehículos deben contar con permisos emitidos por la autoridad de transporte, y estas licencias suelen ser limitadas para controlar la cantidad de unidades en circulación. En Mendoza, los taxis no pueden superar los 8 años de antigüedad, límite que se extiende a 10 si se convierte el vehículo a GNC. Esta medida busca garantizar seguridad y calidad del servicio, un estándar que también debe aplicarse frente a los desafíos que plantean las plataformas digitales.
Tarifas justas y flexibilidad frente a la competencia
Las tarifas reguladas buscan proteger a los usuarios y evitar abusos. En algunos casos, como los remises en Mendoza, se aplican tarifas diferenciadas entre el día y la noche. Frente a la competencia de plataformas digitales, la regulación ha permitido cierta flexibilidad: los taxis y remises pueden ofrecer descuentos y promociones para mantener la competitividad.
Identidad y requisitos técnicos
Los taxis deben respetar una identidad corporativa específica —en Mendoza, los colores negro y amarillo del sistema MendoTRAN— y contar con taxímetros homologados. Los remises, por su parte, requieren un sistema de despacho desde bases autorizadas. Estas medidas no solo facilitan el control, sino que protegen al usuario y garantizan transparencia en el servicio.
El desafío de las plataformas digitales
La llegada de Uber, Didi, Cabify y otras apps ha generado debates sobre desregulación versus adaptación. Mientras algunos gobiernos flexibilizan reglas para aumentar la competencia, otros buscan regular estas plataformas. En Mendoza, los servicios tradicionales pueden implementar aplicaciones propias y promociones, intentando equilibrar el juego con los nuevos actores del transporte.
Ejemplo de regulación en Mendoza
La Ley de Movilidad n.º 9086, junto con decretos y resoluciones locales, establece:
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Antigüedad máxima: 8 años para taxis, extensible a 10 si se utiliza GNC.
Identificación: unidades con la marca identitaria MendoTRAN.
Tarifas: establecidas periódicamente por la Subsecretaría de Transporte.
Competencia: resoluciones que permiten ofrecer descuentos para competir con plataformas digitales.
Regulación efectiva para un servicio en expansión constante
Para ordenar el sistema y acompañar el crecimiento del sector, es necesario modificar la Ley 9086:
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Reafirmar que el transporte prestado por taxis y remises constituye un servicio público.
Incluir explícitamente el transporte de pasajeros dentro del artículo 7, mencionando taxis y remises.
Garantizar un control efectivo del EMOP, asegurando supervisión, seguridad y cumplimiento de la normativa.
Regular de manera clara no significa frenar la innovación. Estas modificaciones permitirían un marco legal más sólido, proteger a los usuarios, garantizar condiciones justas para los trabajadores y mantener un servicio competitivo y confiable. Mendoza tiene la oportunidad de fortalecer un transporte público esencial, adaptado a los desafíos de la movilidad moderna.

