Quién gana el domingo, más allá de los resultados

La elección de Mendoza tendrá varios condimentos: ocurre en medio de la campaña nacional y puede dar "buenas noticias" a los candidatos a presidente. Sin embargo, la pelea local es más importante. 

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Pablo Icardi

Suarez y Fernández Sagasti compiten por la gobernación.

Cuando el intendente electo de San Martín Raúl Rufeil atendió la llamada de larga distancia, se sorprendió. Era el presidente Mauricio Macri que quería felicitarlo por el triunfo por sobre el peronismo, en el que dio vuelta el resultado de las PASO. Fuera de la cordialidad obvia, no faltan quienes recuerden la anécdota con algo de ironía y humor. En el Gobierno nacional se arraigaban a cualquier esperanza para tratar de dar un mensaje interno con una frase devaluada: sí se puede. El triunfo en San Martín, mucho más cercano a una realidad hiperlocal que a una posibilidad de expansión nacional, era una de esas gotas de agua en el desierto que trataban de captar.

Del otro lado del mapa político ocurre algo parecido, pero al revés. Alberto Fernández tiene sobre la espalda una elección nacional casi ganada y ahora suma objetivos puntuales a su estrategia de campaña. Lo que ocurra en Mendoza está en la lista de proridades. Por él, pero también por Cristina Fernández de Kirchner. Por eso el eje de la campaña de la candidata del frente Elegí (en las elecciones provinciales usan ese nombre) fue el propio Alberto, la idea de “equipo” y la participación mágica por acercamiento a todo lo que ocurra en ese espacio. El martes es estrategia tendrá el clímax con la visita de Alberto y más de 10 gobernadores y candidatos nacionales.

Los dos escenarios muestras cómo Mendoza será por una semana sede de la política nacional, justo cuando comienza oficialmente la campaña para las elecciones del 27 de octubre. Claro, los dos esquemas son con enfoques opuestos.

Suarez, Cornejo y un tal Macri

El domingo se elige quién gobernará Mendoza y también será el epílogo de la estrategia electoral que craneó Alfredo Cornejo. La decisión de desdoblar las elecciones provinciales, camino seguido por otros radicales como Gerardo Morales, fue también un gesto de alcance nacional. Durante toda la campaña el candidato del oficialismo, Rodolfo Suarez, buscó asociarse con Cornejo y alejarse de Macri y en ese camino se mantiene, sumando en el mismo barco a los intendentes urbanos que tiene Cambia Mendoza y que buscan su reelección.

Para Cornejo es el gran objetivo político: garantizar la continuidad en manos de Suarez y también mantener con rienda corta lo que ocurra en la provincia. Las encuestas que el gobernador tiene en la mano favorecen esa idea, pero buscan no generar exitismo. Al radicalismo le ha ido bien en las elecciones desdobladas hasta ahora. Le ocurrió a Cornejo en 2015 y a Cobos en 2003.

En una campaña que no termina nunca, el día después será clave para saber el camino que tomará Cornejo en la Nación. Es probable que si Cambia Mendoza triunfa, aparezcan más llamados desde Casa Rosada para “tomar impulso”. La relación entre Macri y Cornejo está rota y hasta ahora al Presidente lo sacaron del radar de campaña. Incluso no figuraba, en principio, la provincia entre las marcadas para la “caravana del sí se puede”. Cornejo buscará capitalizar todo para él, aunque hacia afuera el protagonismo se lo dará, en caso de ganar, al propio Suarez.

Cambia Mendoza es un fenómeno urbano. Y ahora apuestan a consolidar ese modelo en el desempeño electoral. Guaymallén, Capital, Godoy Cruz son los distritos donde se sienten fuertes. Las peleas internas del PJ en Maipú los hacen esperanzar con recortar distancias históricas. Y en Las Heras aún permanecen las dudas. El Sur es territorio complicado por San Rafael, aunque hay quienes especulan con una “huelga de militancia caída” desde un sector del PJ.

Si gana Cambia Mendoza, Cornejo será el gran triunfador. Porque puso su gestión bajo plebiscito, pero sobre todo por la estrategia política. Si pierde ese frente, pues será debacle.

Anabel, Cristina y Alberto

Luján será una especie de “capital del federalismo” el martes. Al menos esa es la idea que construyen los estrategas de Alberto Fernández para el acto que hará el candidato a presidente en Mendoza. Allí anunciará, como adelantó MDZ, un plan de “gestión federal”. Pero el principal objetivo es respaldar la candidatura de Anabel Fernández Sagasti; un epílogo de la estrategia que llevaron adelante durante toda la campaña. Por eso habrá más de 15 gobernadores y candidatos que buscarán bajar un mismo mensaje.

La candidata surgida desde La Cámpora ejecutó una estrategia que tuvo mejores resultados de los esperados. Armó primero para pelear espacios de poder interno en el PJ y en las cámaras legislativas. Pero terminó ganando las primarias, desplazando a Bermejo y a los intendentes. Anabel genera una atención especial a nivel nacional. Por Alberto Fernández, pero principalmente por Cristina. Es parte del grupo de elegidas de la ex presidenta en el 2011 para sembrar el futuro político de ese espacio Y también una de las que aprovechó esa señal. “Es verdad que comenzaron desde el poder en la política. Pero algunos no aprovecharon y desaparecieron. Otras, generaron espacios políticos y crecieron”, explican desde el kirchnerismo. Por la ponderación de Anabel no se corta con las elecciones del domingo; mucho menos si Alberto es finalmente electo presidente.

El desafío local de la senadora tiene también frentes internos locales. Primero, consolidar un liderazgo dentro del PJ; espacio acéfalo desde hace años. Allí aún se enfrenta a la desconfianza y ambiciones de otros dirigentes; principalmente a las dinastías partidarias: los hermanos Bermejo y, sobre todo, los Félix.

La candidata peronista tenía como meta para al menos capitalizar los votos totales del frente “Elegí” y luego sumar más fuerza para pelearle la elección a Suarez. En ambos casos el apoyo de los otros dirigentes del PJ era fundamental.

Si Anabel gana, no solo sería una sorpresa sino una revolución electoral. Si no obtiene más votos que el candidato radical, tampoco sería una derrota. “Hay que saber administrar los resultados”, explican.

Para hilar más fino hacia adelante, hay que husmear cómo quedarán las estrategias de poder en la Legislatura, las intendencias, otros poderes del Estado y organismos de control. Se trata de las especulaciones sobreel "poder detrás del poder". Es que, explican, fuera de quien gobierne, Cornejo y parte del PJ "tendrán arraigo en las estructuras que pueden condicionar al futuro gobierno".

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