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Promiscuidad política en Mendoza: las extrañas alianzas que se tejen para definir cargos y espacios de poder

Antes de confirmar las listas para las elecciones, los partidos políticos se mimetizan y hay extrañas conjugaciones. La mecánica electoral que facilita esa promiscuidad.

Cornejo y De Marchi son enemigos, pero podrían compartir espacio con sus ahijados políticos. Es una de las insólitas consecuencais de la promiscuidad en el armado electoral de Mendoza.

Cornejo y De Marchi son "enemigos", pero podrían compartir espacio con sus "ahijados" políticos. Es una de las insólitas consecuencais de la promiscuidad en el armado electoral de Mendoza.

Si antes los dirigentes políticos cuidaban las formas para simular corrección, hoy ese pudor se transformó en promiscuidad total para tratar de luchar por un cargo o un espacio de poder. Las alianzas y candidaturas tienen raras mutaciones de cara a las elecciones. El clímax de esa realidad lo vive el PRO, cuya realidad también desenmascara otras fragilidades partidarias en otros sectores.

El escenario es complejo de describir y necesitaría un árbol en el que se expliquen las ramificaciones en las que deriva cada alianza. El PRO oficial que lidera Omar De Marchi y tiene a Álvaro Martínez como dirigente principal y a Gabriel Pradines como presidente, sufre un problema de identidad tan grave que marea. Ese partido intentó alguna quimera individual y fracasó. Especularon hasta último momento con la ruptura que no ocurrió entre Milei y Cornejo para intentar sumarse a La Libertad Avanza y sobre la hora se incorporaron al opositor frente Provincias Unidas, aún cuando apoyan a Milei. Con esa extraña y riesgosa estrategia, buscan ganar por partida doble: el PRO local no adhiere a la pata nacional de Provincias Unidas porque pretenden que Álvaro Martínez sea candidato a diputado nacional por el frente La Libertad Avanza - Cambia Mendoza. Es decir, ser opositor y oficialista a la vez. "Combatir" a Cornejo en la lista provincial, pero militar en conjunto a nivel nacional.

El mendocino Álvaro Martínez, diputado nacional por La Libertad Avanza. Foto: Captura de video
Álvaro Martínez pasó a tener un protagonismo inusual por la plasticidad del Pro: podrían compartir lista con el

Álvaro Martínez pasó a tener un protagonismo inusual por la plasticidad del Pro: podrían compartir lista con el "enemigo" político Alfredo Cornejo.

El demarchista Martínez, con la cornejista Verasay. Los padrinos políticos de ambos, que no se pueden encontrar cara a cara, volverían a ser socios por interpósitas personas. Para el PRO "Cornejo era el límite"; pero no tanto. El propio gobernador lo dijo, pues tenía la mesa servida. “En el caso de Álvaro Martínez me preguntó la gente de Nación qué opinión tenía yo y no tengo vetos especiales. El tema es que es muy difícil para gente que dice que el límite es Cornejo ir en la lista con la gente de Cornejo”, dijo el gobernador. Si se invierte el foco, también es gente de Cornejo que deberá convivir con dirigentes de De Marchi. De hecho tendrían casi la misma cosecha: Cambia Mendoza aspira a sostener solo un diputado nacional, lo mismo que podría lograr el demarchismo si se confirma la candidatura de Martínez en tercer lugar.

Claro, todo puede cambiar porque algún pudor queda y la contradicción de ser "oficialista y opositor" no cae bien en los aliados provinciales. El poder de veto cruzado que acordaron Cambia Mendoza y La Libertad Avanza funciona a media máquina.

Martínez se autodefine como libertario, pero no se desafilió del PRO. Su sector ganó las internas del partido fundado por Mauricio Macri, pero perdió peso provincial, tal como le pasó a De Marchi. Ironías de la vida, la perdedora de la disputa interna del PRO, Hebe Casado, fue una de las que avaló la incorporación de última hora a la alianza Provincias Unidas. La Junta Electoral provincial habilitó esa incorporación, aunque a nivel nacional recibieron un "conveniente revés" y la justicia electoral rechazó el planteo para ser parte la alianza.

Tiempo de definiciones

El fin de semana vence el plazo para presentar las litas de candidatos que participarán de las elecciones provinciales y nacionales. El esquema de alianzas condiciona los nombres, pero las estructuras son tan plásticas que hay dirigentes que pueden ser parte de un frente opositor u oficialista.

De hecho ya ocurrió. En tres de los sectores políticos que competirán en octubre hay cruces raros. Es lo que ocurre con el Partido Verde y los cornejistas de Libres del Sur; también con Creer en Mendoza, con vos, el partido de José Ramón y Daniel Orozco, que tiene el libro de pases abierto. Muchos malpensados bautizaron a esos frentes como "el cornejismo B y C", por el rol funcional que tendrán para atomizar votos opositores. Provincias Unidas también tendrá incorporaciones, con radicales incluidos.

En Mendoza se votará de manera simultánea para cargos nacionales y provinciales. La mecánica electoral será novedosa, pues habrá dos "boletas únicas": una para cargos nacionales (solo diputados) y otra con las categorías provinciales. Cada una de ellas tendrá una urna propia. Es decir dos boletas y dos urnas. Esa mecánica facilita la promiscuidad que proponen sectores como el PRO, para ser opositor y aliado a Cornejo a la vez. En octubre se elegirán 5 diputados nacionales, 24 diputados provinciales, 18 senadores provinciales y concejales en los municipios que adhieren.

La llamada rosca política está en su punto máximo y ocurre mientras el desinterés por la política crece con una aceleración mayor. La relevancia de las definiciones trascienden esa apatía, pues guste o no, el resultado de ese lodoso camino definirá el esquema de poder de la provincia y el país. La pelea, claro, es por espacios de poder. Por ahora no está claro el para qué y cómo.