Presupuesto 2027: el Gobierno ratificó el ajuste y la oposición ya avisa que no lo votará sin cambios
El adelanto firmado por Caputo y Santilli reafirma el equilibrio fiscal y la baja de impuestos. La oposición reclama detalles y alerta por el ajuste.
Luis Caputo se reunió este viernes con varios funcionarios en Casa Rosada
NAEl Gobierno abrió formalmente el debate por el Presupuesto 2027 con un adelanto que reafirma los ejes de su plan económico: equilibrio fiscal, baja de impuestos y continuidad del programa para eliminar la inflación. El documento ya cosechó las primeras críticas opositoras.
El texto, firmado por el ministro de Economía, Luis Caputo, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, plantea como metas mantener las cuentas equilibradas, profundizar la reducción de impuestos y sostener una inflación en baja.
El detalle de las partidas, sin embargo, quedará para la presentación del proyecto definitivo, un vacío que la oposición ya empezó a señalar.
En el Congreso, distintos bloques cuestionan que el Ejecutivo pretenda fijar las líneas generales de las cuentas públicas para un año electoral sin abrir todavía una discusión más amplia sobre el destino del gasto, la obra pública y los fondos para provincias y sectores sociales.
Los reclamos de la oposición
Desde los sectores opositores admiten que el adelanto ratifica el rumbo de Javier Milei, pero exigen conocer en detalle las variables centrales del programa y qué partidas quedarán condicionadas por la meta de superávit.
Uno de los reclamos más fuertes apunta a la ausencia de definiciones sobre educación, salud, infraestructura y transferencias a las provincias.
Para varios legisladores, el esquema oficial insiste en la lógica de reducción del gasto sin ponderar el impacto sobre los servicios públicos y las economías regionales.
También hay dudas sobre las proyecciones económicas que sostienen la hoja de ruta: diputados y senadores plantean revisar las estimaciones y discutir si los objetivos fiscales son compatibles con una recuperación sostenida de la actividad.
El primer rechazo llegó de un aliado
El dato político más relevante es que las primeras críticas no vinieron del kirchnerismo, sino de Innovación Federal, un bloque que suele acompañar al oficialismo y que responde a los gobernadores de Salta y Misiones.
Desde ese espacio objetaron que el adelanto presenta lineamientos generales sin el nivel de detalle que exige el debate, y advirtieron que el ajuste recaería sobre todo en las transferencias a las provincias, la obra pública y las partidas de salud, educación y ciencia.
En esa línea, remarcaron que el desfasaje entre las metas del Presupuesto 2026 y la evolución real de la economía siembra dudas sobre la consistencia de las nuevas proyecciones oficiales.
Una prueba de fuerza en el Congreso
La Casa Rosada quiere llegar al recinto con una señal política clara: el superávit fiscal como condición innegociable de la gestión.
Pero los antecedentes de las discusiones presupuestarias anteriores anticipan una negociación compleja con la oposición y los bloques dialoguistas.
El Presupuesto 2027 será, así, un test de poder para el oficialismo, que deberá reunir los apoyos necesarios para convertir sus lineamientos en ley.

