Persiste una duda sobre el destino de las obras de Cornejo

La plana mayor del radicalismo en la Legislatura sostiene que el PJ se ha comprometido a aprobarlas después de las elecciones, pero en el peronismo dicen que apenas han dado el visto bueno para que esos proyectos se discutan. Se trata de 50 millones de dólares de financiamiento blando que se utilizarían para la construcción de una planta de residuos, un acueducto ganadero y la primera etapa de una autopista en el Este.

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Jaliff, uno de los que dice que el PJ se comprometió a "aprobar" los proyectos.

Los legisladores provinciales volverán a verse después del receso invernal sin aclarar los alcances de un importante acuerdo político en el que hay dudas por una sola palabra.

Pero esa palabra no es menor. Puede implicar la aprobación legislativa segura de un conjunto de obras que cuestan 50 millones de dólares o la mera discusión de esos proyectos.

Alguien está mintiendo, pero no lo reconoce. Todo ocurrió hace dos semanas, cuando los legisladores del oficialismo y del PJ se reunieron para definir qué hacer con el paquete de obras ligadas a endeudamiento que proponía Alfredo Cornejo. Como hacía falta que lo aprobaran dos tercios, era necesario que los bloques mayoritarios se pusieran de acuerdo.

La propuesta era resistida por una parte del justicialismo. El proyecto más importante consistía en un endeudamiento blando para remodelar la ruta 82 a Cacheuta, entre otras iniciativas.

Buena parte del financiamiento para la ruta 82 (50 millones de dólares) requería aprobación inmediata, porque si no corría el riesgo de caerse el crédito del BID.

El justicialismo decidió aceptar el crédito del BID, más los fondos necesarios para cumplir con la contraprestación que le exige el organismo a la Provincia (30 millones de dólares).

A cambio, reclamó congelar hasta después del proceso electoral (provincial y nacional) la discusión del resto del proyectos: 25 millones de dólares del BID para la construcción de una planta de Gestión integral de residuos sólidos urbanos (GIRSU) en Las Heras; 13 millones de pesos para la primera etapa de una autopista que uniría Rivadavia y Junín con la ruta 7 y 12,8 millones de dólares para hacer un acueducto ganadero a La Paz.

El texto del acuerdo fue dado a conocer en la mañana del 10 de julio y decía que el PJ, Unidad Ciudadana, la UCR y bloques del oficialismo, "se comprometieron a aprobar los proyectos luego del desarrollo del proceso eleccionario próximo a nivel provincial y nacional".

Sin embargo, en horas de la tarde de aquel día, desde el PJ se informó que existía un "error" en el texto difundido: en lugar de la palabra "aprobar", debía decir "tratar".

La corrección fue desechada por el conjunto del oficialismo. Al punto que las autoridades legislativas decidieron que se publicara el acuerdo original (que decía "aprobar", no "tratar") en la página oficial de la Cámara de Diputados. El texto todavía está colgado allí. 

El problema es que nadie firmó ese documento. A pesar de ello, hasta hoy, tanto el presidente de Diputados, Néstor Parés; como el presidente provisional del Senado, Juan Carlos Jaliff; sostienen que el PJ nunca dejó dudas sobre la aprobación legislativa de estos créditos para obras.

Incluso han dicho que no es usual la firma de este tipo de pactos, que son acuerdos de caballeros que se sostienen en la palabra.

Pero distinta es la versión del intendente peronista de San Rafael, Emir Félix.

Consultado por MDZ, Félix dijo que el único acuerdo existente con la UCR es el de "tratar" el resto de las obras que pide Cornejo. O sea que, bajo su óptica, solamente se analizará si conviene tomar los créditos o no, a la luz de que el PJ en su conjunto cree que el nivel de endeudamiento de la Provincia en la era Cornejo ha sido muy alto.

Félix había sido muy crítico con el pedido de Cornejo. Por lo tanto, los legisladores de su partido lo consultaron antes de avanzar.

El intendente del PJ afirma que habló el 10 de julio con Carina Segovia (jefa del bloque de diputados del PJ), quien le dijo que el oficialismo aceptaba dilatar el "tratamiento" de la mayoría de los proyectos para después de las elecciones.

Negó además que tuviera alguna diferencia con la candidata a gobernadora del PJ; Anabel Fernández Sagasti, sobre el pedido de obras del Gobierno. A pesar de que Fernández Sagasti era proclive a aprobarlas y el intendente no.

Los protagonistas de esta polémica (diputados y senadores) se reencontrarán esta semana en medio de una duda que sigue latente.

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