Los problemas del próximo candidato a gobernador del PJ

Si Alejandro Bermejo consigue finalmente convertirse en el emblema de la unidad justicialista, deberá batallar en condiciones poco usuales. Entre ellas, el hecho de que los intendentes de su partido que van por la reelección compiten en otra fecha. Hay además inconvenientes en el PJ para definir candidatos a jefes comunales competitivos en el Gran Mendoza. Igualmente, en la línea de partida de la campaña, los peronistas dicen que están empatando la elección.

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Bermejo en Tunuyán, anunciando su precandidatura.

El peronismo se ilusiona de verdad con una victoria en Mendoza este año. Sin embargo, la construcción de ese resultado en las urnas tiene sus dificultades, más allá de la coyuntura económica general -un dato que podría hacer que la gente lo vote- y de las virtudes del candidato a gobernador que está cerca de ser el elegido como capitán del barco: Alejandro Bermejo.

Hay un cúmulo de elementos que complican el cuadro. Uno de ellos es que el PJ siempre apeló a la tracción de sus intendentes, pero este año, los que van por la reelección debieron separarse de la elección provincial en una estrategia de supervivencia a la que fueron empujados por Alfredo Cornejo.

Emir Félix, Jorge Giménez, Martín Aveiro y Roberto Righi se juegan su suerte el 28 de abril, no el 9 de junio, cuando se harán las PASO provinciales ¿Les quedará resto para el desafío en el que se debe imponer el candidato a gobernador del PJ?

Una victoria en los comicios departamentales los puede cargar de mística ganadora. Pero si eso ocurriera y salieran a jugar con todo el 9 de junio también, eso no hará desaparecer los problemas que hoy se observan a la hora de construir candidatos a intendentes en muchos de los departamentos que el PJ perdió en el pasado.

Guaymallén es el departamento más poblado de la provincia y ahí no solo no hay intendente justicialista, sino que el peronismo tiene más de una decena de candidatos. Para peor, ninguno tiene supremacía sobre los demás y se cree que el elegido será el que "mejor mida".

Un poco menos de inconvenientes hay en Las Heras. Allí, el veterano Guillermo Amstutz se encamina a obtener el OK de la cúpula partidaria, aunque no es el único y deberá generar la unidad, después de años de confrontación con los otros dos líderes históricos del departamento: Rubén Miranda y Carlos Ciurca.

En los otros dos departamentos de Gran Mendoza, el panorama es poco alentador. En Godoy Cruz, allí donde el radicalismo viene arrasando en las últimas elecciones, no ha aparecido hasta ahora una carta competitiva. No se observa una figura clara tampoco en Capital, más allá de que algunos digan que van a presentar un candidato sorprendente.

Hasta la ley electoral bloquea estrategias del pasado, como fueron las listas colectoras. Aunque Bermejo tenga sobre la mesa un número de candidatos para Guaymallén que equivale a un equipo de fútbol, deberá quedarse con uno solo.

La opción no sólo afectará a esa decena de postulantes a intendentes que no podrán unir sus listas a las de las categorías provinciales, si es que quieren competir en la PASO, sino que impedirá que la boleta del candidato a gobernador se multiplique en el cuarto oscuro.

Es un problema serio el primer distrito para el peronismo. Hay quienes desde ya vaticinan una derrota, tanto allí como en el tercero, aunque se ilusionan a la vez con que eso se compense con victorias en el segundo y el cuarto.

El panorama que pintan hoy los encuestadores cercanos al PJ es ese, precisamente: un empate con la UCR. Nada mal para un candidato que no ha empezado a caminar la provincia y una fórmula que sigue en veremos.

Quedan siete días para el cierre de listas y los justicialistas se abrazan a algunas presunciones positivas. Entre ellas, recuperar Malargüe de la mano de Celso Jaque, pelear con posibilidades en General Alvear y ser competitivos en Rivadavia y La Paz con candidatos nuevos: suenan el gerente bancario Fernando Ubieta para La Paz y la productora vitivinícola Gabriela Lizana en Rivadavia.

Pero para la mayoría de los departamentos más importantes, no hay pronóstico favorable y mucho menos seguridades para el candidato a gobernador. Bermejo, si logra finalmente ser el emblema de la unidad justicialista, será además de eso un candidato obligado a batallar en condiciones poco usuales para el peronismo.

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