Jorge Sola sobre la reforma laboral: "No resuelve los problemas de hoy ni del futuro"
Jorge Sola (Seguros) es uno de los tres representantes del triunvirato que conduce la CGT. Los otros son Octavio Argüello, de Camioneros, y Cristian Jerónimo, del Vidrio. Para el referente sindical, "la reforma laboral le sirve solamente a los grandes grupos económicos" y deja de lado las necesidades de todos los otros actores empresariales y mucho más a los trabajadores. "El rappi seguirá pedaleando sin ninguna protección", reflexiona.
Jorge Sola, uno de los triunviros de la conducción de la CGT
-Jorge, ¿vos sabés que empezás una discusión por una ley que para el gobierno es trascendental, perdiendo 3 a 0 y llevando 90 minutos de juego, no?
-Sí, sí, sí, claro. No terminamos de asumir que ya nuestro primer desafío es este discutir la reforma laboral.
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Así empieza la entrevista en la redacción de MDZ con Jorge Sola, uno de los miembros del triunviro que conduce la CGT. La historia reciente muestra un fortísimo deterioro en la relación de los dirigentes sindicales con sus representados, ya que los niveles de vida de los más emblemáticos secretarios generales no guardan ni una mínima relación con los afiliados. Eso los hace correr muy desde atrás en la discusión abierta por la reforma laboral no solo ante el gobierno, sino de cara a la opinión pública.
"Yo de todas esas cosas que vos estás diciendo, estoy lejísimos. Acá estás hablando con Jorge Sola”, dijo amable, pero firme. “Represento a la CGT y también represento al prejuicio que se tiene", continuó.
"Todo está ahí. Y ese prejuicio debe tener un cambio. Por supuesto debe ser actitudinal, pero también dialéctico. Y esto implica no solamente tengo que hablar para un público y una representación que interpela, es decir, esa sociedad que interpeló al sector político hace dos años atrás”, agregó con mucha lógica.
Sin embargo, para el dirigente sindical, lo concerniente a la reforma laboral “tiene una línea histórica que no es reciente ni es de los últimos días, ni los últimos meses, ni siquiera de cuando ingresó el proyecto de ley. Esta discusión viene, desde la campaña presidencial de 2023.Y en esto Javier Milei nunca mintió, quería ir por todos nuestros derechos”.
“Este proyecto del gobierno ataca derechos individuales y colectivos de los trabajadores. Y de hecho nosotros no solo se lo advertimos a nuestros trabajadores sino a otros que, también laburantes, no nos dieron ni cinco de pelota”, aceptó.
Para Sola, el proyecto no solo no resuelve los problemas de los trabajadores, sino que también deja sin demasiadas herramientas a los propios empleadores. “Nunca fuimos convocados, ni nosotros ni ellos. Hoy estamos en este proyecto de ley inconsulto, es decir, los dos actores principales que son el sector de la inversión productiva, los empleadores y el sector de la fuerza de trabajo que son los trabajadores no estuvieron en el armado de este proyecto de ley, por lo tanto este está creado dentro de bufetes de abogados que responden a grupos económicos claramente y que están bastante alejado de lo que románticamente se llama la modernización laboral”.
-Volviendo al tema de la desventaja en la opinión pública, ¿están conscientes de que muchas de las cosas que propone Javier Milei son producto de los defectos de todos los sectores de poder en el pasado reciente?
-Lo primero que tenemos que considerar que se sector, que tiene miles de prejuicios para con nuestra representación, también hubiera existido si ganaban Bullrich o Massa en la anterior elección. Y desde esta representación gremial no podemos enojarnos con los que no piensan como nosotros. Pero lo que tenemos que tener siempre presente es que no podemos dejar de escuchar a las bases y siempre, siempre, hacer lo que ellos nos digan.
-Los trabajadores en su conjunto quizás no tengan afinidades ideológicas pero sí necesidades.
LA DIFERENCIA ENTRE LIBERTAD Y ESCLAVITUD
-¿Por qué crees que el rappi, que lleva una caja en su espalda en una bicicleta, en cualquier situación climática y sin ningún tipo de cobertura en caso de un accidente o discusión con un cliente, no se siente un esclavo y cree que es libre…?
-Es que ahí hay un concepto de libertad mal utilizado. Creerse libre porque puede manejar sus tiempos, sus horarios y que el gobierno lo utiliza en lo que llama la batalla cultural. Pero ahí no interviene la Justicia Social, que es un concepto al que Javier Milei denigra permanentemente. Para mí, no hay libertad sin justicia social. No es una cosa o la otra.
-El mundo laboral ha cambiado de tal manera que cuando se le pregunta al trabajador rappi con quién discute sus condiciones de trabajo, la respuesta es que no tiene con quién hacerlo, con lo cual, queda claro que no tiene libertad laboral y solo tiene que aceptar estar o no estar, pero las reglas de esa labor son las que impone otro de manera unilateral.
-Últimamente se ha visto que se empiezan a juntar cinco o diez trabajadores de rappi a decir “a mi no me pueden pagar por tres viajes que hago solo uno”, y ese es el germen de un reclamo gremial.
-Pero los sindicatos y el partido que siempre los representó, que es el peronismo, aunque últimamente fue el kirchnerismo, ¿no se fueron un poquitito al pasto en la utilización del recurso de la Justicia Social? al defender por este concepto otras cosas verdaderamente indefendibles?
-Seguramente, cuando se la representó políticamente, el término y el símbolo de la Justicia Social fue mal utilizada. El Papa Francisco decía que nadie puede ser libre sin la justicia social de por medio. El pibe de un barrio marginal es libre para estudiar, pero sin los medios económicos mínimos o una familia que lo impulse a eso, seguramente seguirá en el derrotero de sus amigos y familiares y no estudiará. Y en ese sector alguien tiene que intervenir, no podes dejarlo solo con su libertad. Por eso hay políticas públicas de Estado que le deben garantizar comida, techo y una escuela pública gratuita y de calidad para que ese pibe llegue a la universidad.
-Ese pibe del barrio más pobre y marginal tiene la misma libertad del que vive en un barrio próspero porteño o un country bonaerense. Sin embargo, a todas luces, no tienen las mismas posibilidades de desarrollo y de realizarse. Este es el concepto filosófico por el cual vale poner en la mesa la Justicia Social.
-Te pongo otro ejemplo. La persona que trabaja o trabajó bajo relación de dependencia veinte años y ahora usa su vehículo personal para hacer de remisero pero bajo una aplicación, también cree ser libre y no quiere saber nada de sindicalizarse y también se cree libre.
-El fenómeno del trabajo por medio de aplicaciones es algo nuevo para nosotros y no sé hasta cuándo se extenderá en el tiempo, por más que en otras partes del mundo se utiliza desde hace una década. No creo en la teoría de Martín Tetaz quien decía que cualquiera puede tener un trabajo porque tiene un celular en la mano.
-Eso no funciona así porque esos laburantes no ponen ni inciden en sus condiciones de trabajo.
-Uno no las pone a pesar de tener un nombre y una firma… Menos lo hacen quien no tienen ni cerca las posibilidades que yo tengo…
-Por eso digo. No hay modo que un trabajador pueda discutir con el empleador de igual a igual en estas condiciones, o por lo menos con mejores posibilidades de interlocución bajo este régimen. Porque siempre, inclusive en el mundo sindicalizado, el que pone las condiciones del régimen laboral es el empleador. Y el cambio en el mundo laboral cambió del overol al pibe pedaleando.
-Este fenómeno para mi sea permanente. Porque en algún momento ese pibe pedaleando va a querer tener un trabajo formal, con derechos y cuidados que lo protejan. Entonces, la modernización laboral, como dicen, debe apuntar a estos temas, y no solo ver de qué manera reducen o modifican leyes consagradas en la Constitución Nacional.
-Cuando nació el sindicalismo, en pleno proceso de la revolución industrial, se entendía ese proceso transformador y por eso hubo leyes que adecuaban el nuevo mundo. Necesitamos eso ahora, porque el mundo del trabajo en estos tiempos no es solo relación de dependencia. No busquemos forzar eso de que todos tienen que estar bajo relación de dependencia porque hoy muchos jóvenes y adultos no quieren estar más en ese régimen. De 22 millones de personas económicamente activas, 9 millones son laburantes formales. Casi 13 millones informales, monotributistas y desempleados. Y no todos quieren volver a ser formales.
UNA NUEVA OPORTUNIDAD PERDIDA
-Desde afuera se ve con claridad que en esta reforma laboral se está desperdiciando la oportunidad de realizar una verdadera reforma laboral y solo se contemplan intereses macroeconómicos y políticos para acomodar una necesidad estacional, del momento. Y también escucho que si se resuelven cuestiones como aportes de monotributistas a las obras sociales y se resuelven las deudas del Estado con los sindicatos quizás la ley salga sin resolver los temas cruciales que debe resolver.
-En este proyecto no veo una posibilidad de acuerdo de ningún tipo. Esta ley encierra la mirada filosófica que tiene el gobierno y más particularmente Milei con su ministro “el coloso” Sturzenegger. Acá se ve claramente que la economía no está puesta en favor del individuo sino que la persona es parte de un engranaje económico que solo le sirve a unos pocos. Románticamente se dice que es una modernización pero se esconde con claridad un ataque a los derechos de las personas y a los otros colectivos, que son la representación gremial.
-Olvidate de los nombres de ese representante sindical. Ponele el rostro del que más prejuicio de provoque. Mañana esa persona no estará más, pero tampoco estará la estructura. Esa organización que defendía a los trabajadores no estará más, pero eso es imprescindible sostenerlo.
-Argentina fue creada con derecho, generación de empleo e inversiones. El proyecto que se está planteando no brinda soluciones a las diferentes ramas de la actividad económica. Y Sturzenegger lo sabe bien pero no le interesa. Los que saben qué se necesita para cada actividad y cada región son los trabajadores de cada lugar.
-La modernización es necesaria? Sí, es necesaria. Para hacerla es imprescindible sentar a los sectores productivos y laborales. Se deben tomar los treinta o cuarenta convenios colectivos fuertes y desde ahí modernizas todo el mundo del trabajo. Desde ahí, desde ese ámbito se generan más rentas para los que invierten y mejores trabajos para los que están en el campo laboral.
-¿Cómo se puede hacer para que esos convenios colectivos que abarcan todo el país puedan servir para las particularidades de cada región? Hasta cambian en cuestión de kilómetros. No es lo mismo el comercio de Carlos Pellegrini y Avenida Santa Fé al del Puente de José León Suárez…
-Para eso se necesita poder político. No una secretaría degradada, más allá del respeto que nos merezca quien lo está ocupando en este momento (Julio Cordero). Y ese trabajo de adecuar los convenios se hace con los actuales parámetros. Vaca Muerta no tiene los mismos acuerdos que en otras regiones ni en Camioneros, ni en UOCRA y mucho menos en petroleros. Yo soy de Seguros, y tenemos diferentes convenios en todo el país. SMATA lo mismo. Nosotros incorporamos el teletrabajo, que este proyecto quiere erradicar. A nosotros nos sirve.
-¿El Banco de horas, a quién le sirve?
-Al empleador. Y es uno de los ejemplos más palpables de cómo se modifica la protección del sector más débil. Lo dice el artículo 14 bis de nuestra Constitución. En un banco de horas, en la mayoría de los casos, el laburante no puede decidir ni influir en las dos horas de más que le piden trabajar. Lo pide el empresario y el trabajador debe acatar. El empleador es el que organiza y regula, no hay una negociación entre pares.
-Te dan como compensación otras horas en otros momentos. Y qué sabe si vos las queres, si las necesitas… Uno tiene familia, tiene hijos, tiene momentos que proyectó pasarla de determinada manera que van a estar alteradas porque te piden que la labures otro día… O tenes otro trabajo, porque hoy la mayoría necesita del pluriempleo para llegar a fin de mes.
-¿Pudieron hablar y buscar puntos de coincidencia con otros sectores que no sean solo los que representan al peronismo, como por ejemplo, los que están por Provincias Unidas?
-Con los gobernadores de Provincias Unidas tuvimos una reunión en la Casa de Chubut con Nacho Torres, Carlos Sadir y Maximiliano Pullaro y con sus legisladores en diciembre pasado, donde hablamos sobre esto.
-En cuanto al peronismo es variado, están los que cerraron con el gobierno y los que andan dando vueltas. Para nosotros es importante que todo el mundo entienda nuestra posición y eso implica otra vez lo mismo.
-Esta CGT no representa solamente los intereses de una afinidad ideológica, representamos los intereses de todos los trabajadores y queremos decir para nosotros la modernización es importante. Pero entre gallos y medianoche no se puede tratar y sin que estén sentados el sector empresario y el sector laboral, menos. Sin los actores imprescindibles dentro de la discusión es imposible que salga una buena ley.

