Javier Milei quiere subir tarifas con la ley de zona fría, pero choca contra el Senado
Con el objetivo de destrabar el Senado, Javier Milei busca que el oficialismo avance en el recinto y mueve a sus alfiles.
El Senado atraviesa una etapa de dilación de varios proyectos que el Ejecutivo giró en los últimos meses. Ahora, sin el paraguas de un Manuel Adorni ya indefendible en el Gabinete, la Casa Rosada fijó una prioridad máxima antes de enviar, a mediados de septiembre, el Presupuesto 2027 al Congreso: sancionar cuanto antes las modificaciones a la ley de zona fría, que implican recorte de subsidios y suba de tarifas.
Un calendario cuesta arriba
El problema es que la iniciativa ni siquiera tiene dictamen, y el momento para analizarla es el peor. De mínima, no se tratará hasta que termine el receso invernal de las últimas dos semanas de julio.
Mientras esté el número, recién el jueves 16 el oficialismo intentará aprobar la ley de propiedad privada, que abarca expropiaciones, desalojos, venta de tierras a extranjeros y cambios en el manejo del fuego.
El despacho lleva firma de mayo y ya acumuló trece borradores adicionales, con una versión original que quedó irreconocible.
La aritmética que necesita el oficialismo
¿Qué cuentas hace la Casa Rosada? Con sus 21 senadores propios, sumaría los 3 del PRO y un puñado de radicales. En la UCR son 10 y, por ahora, algo menos de la mitad no acompañaría.
A partir de ahí entran en juego los senadores provinciales sueltos y los peronistas que abandonaron el interbloque kirchnerista, tengan o no un gobernador como terminal.
Para cerrar el acuerdo, el Gobierno cuenta con algunas cartas: incorporar las zonas cálidas —el subsidio a la energía eléctrica— en Diputados, ofrecer garantías sobre cómo se implementaría la eventual norma, los fondos ya anunciados y una ley de gastos 2027 que prometa meses de calma.
La agenda pendiente en el Congreso
La agenda pendiente es extensa. A los tres proyectos ya mencionados se suman los de salud mental, etiquetado frontal, biocombustibles, Hojarasca —ya dictaminado y con chances para el 6 de agosto si se sesiona—, Sociedades y ludopatía.
Habrá que ver, además, si finalmente aterriza en el Senado la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, como dejó entrever Bullrich.
Si Diputados avanza con otros textos, la fila llegaría casi a la docena, un dato objetivo e indiscutible. Es un escenario complejo para los cuatro meses que restan del período ordinario, que termina el 30 de noviembre, salvo que se lo prorrogue o se convoque a extraordinarias.