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El Súper Niño acecha: Axel Kicillof e intendentes activan planes de contingencia, y la oposición exige respuestas

El gobierno bonaerense destina recursos a municipios por el Súper Niño. La oposición quiere saber cómo se contendrá el agua proveniente de otras provincias.


El gobierno de Axel Kicillof activó alarmas ante la amenaza inminente del fenómeno climatológico del Súper Niño. El plan de contingencia del ejecutivo bonaerense consiste en contrataciones, por leasing, de maquinaria vial y equipamiento sanitario. En tanto intendentes y la oposición legislativa quieren conocer la infraestructura real con la que la provincia planea resistir el avance del agua.

El Súper Niño, otra excusa para marcar diferencias con el gobierno de Milei

Este lunes, en su habitual conferencia de prensa, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, anunció que la provincia de Buenos Aires destinara $7.130 millones para contener el fenómeno climático del Súper Niño.

El plan de contingencia del ejecutivo bonaerense contempla partidas presupuestarias que se utilizarán para adquirir de manera urgente, mediante el sistema de leasing, motoniveladoras, camiones compactadores, cargadoras, excavadoras, y hasta equipamiento médico y ambulancias que serán distribuidos entre 22 municipios.

El ministro de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco. Foto: Provincia Buenos Aires

Según Bianco, la adquisición de la maquinaria vial es indispensable para amortiguar las posibles consecuencias climáticas del Super Niño, un fantasma meteorológico que amenaza con inundar zonas productivas y urbanas de la provincia de Buenos Aires.

En su discurso, la mano derecha de Kicillof no esquivó el barro político, remarcando que los recursos llegarán a intendencias opositoras y oficialistas por igual. “Nos encantaría que el gobierno de Milei pensara de esta misma forma”, despachó Bianco para diferenciar la gestión bonaerense con la motosierra de la Casa Rosada.

Los intendentes se preparan ante una amenaza que "no reconoce límites"

Mientras el gobierno de Kicillof anuncia fondos “frescos” para el plan de contingencia contra el Súper Niño, los intendentes del interior bonaerense ya sienten la presión del agua en sus municipios.

El viernes pasado se llevó a cabo en la localidad de Bolívar, una cumbre de emergencia del Comité de Cuenca de la Subregión C del Río Salado que congrego a intendentes de la Séptima y la Sexta Sección Electoral.

Una de las mayores preocupaciones de los jefes comunales del interior de la provincia de Buenos Aires radica en el escurrimiento sobre caminos rurales y campos productivos antes de que las precipitaciones intensas colapsen la red vial.

Durante la jornada, la consigna bajada por funcionarios de la Subsecretaría de Recursos Hídricos bonaerense fue el agua “no reconoce límites territoriales”. Traducido al lenguaje terrenal: si no hay obras coordinadas a tiempo entre el estado nacional, provincial y los municipios; las pérdidas económicas volverán a contarse por miles de millones .

El Súper Niño se mete en la Legislatura bonaerense

La inquietud por las intensas lluvias que provocara el fenómeno meteorológico sobre el país no es ajena a la Legislatura bonaerense. Desde el PRO, presentaron en el Senado provincial un pedido de informes centrado en la Cuenca de la Laguna La Picasa.

Los senadores amarillos exigen precisiones técnicas urgentes sobre la masa hídrica excedente que amenaza con ingresar a la provincia de Buenos Aires desde Santa Fe.

El proyecto parlamentario apunta directamente a la vulnerabilidad del norte bonaerense. Motivo por el cual el presidente del bloque de senadores amarillos Pablo Petrecca reclamo auditar el volumen real de agua que ingresará por los canales, detectar la proliferación de canalizaciones clandestinas que alteran el flujo y verificar la operatividad real del sistema de monitoreo.

"Después de una inundación siempre nos preguntamos qué podríamos haber hecho antes", disparó el exintendente de Junín, marcando que la predisposición al diálogo en la gobernación tras el anuncio de Bianco deberá traducirse en obras concretas antes de que las lluvias torrenciales del Súper Niño inunden los cascos urbanos.

Si bien el reparto de maquinaria, en leasing, del ejecutivo bonaerense traerá un alivio a los municipios; lo que preocupa realmente es la capacidad real de contención hídrica en una provincia históricamente golpeada por la falta de infraestructura. Motivo por el cual Kicillof, con su plan de contingencia para contrarrestar el fenómeno del Súper Niño se jugará una carta importante en su carrera por el Sillón de Rivadavia.