El pasado no debe ser opción
Hay políticos que ya no tienen nada nuevo para ofrecer, pero insisten en hablar como si fueran actores centrales
Jorge Difonso
Santiago Tagua/MDZHay políticos que ya no tienen nada nuevo para ofrecer, pero insisten en hablar como si fueran actores centrales. Jorge Difonso es uno de ellos.
En una reciente entrevista televisiva, el diputado Difonso cerró las puertas a dirigentes que construyeron y aportaron mucho a La Unión Mendocina, la fuerza que en 2023 rompió el bipartidismo y se consolidó como la segunda opción en la provincia. El gesto fue pensado: hace poco empezó a acusar por lo bajo a varios opositores de ser “funcionales a Cornejo”, mientras él mismo opera para dividir, fragmentar y confrontar con cualquier alternativa que no encaje con sus intereses propios.
Mendoza está pobre. No hay turismo, no hay infraestructura, la vitivinicultura está por el piso y la minería sigue frenada por el discurso antiminero que él mismo representa y fogonea. Su militancia populista no propone soluciones, solo repite consignas que suenan bien pero que condenan a la provincia al estancamiento.
Todos lo sabemos: Difonso, solo, no llega a nada. Pero actúa como si manejara el tablero completo. En vez de sumar, excluye. En vez de crear puentes, los rompe. En vez de abrir puertas, las cierra.
El problema no es solo lo que dice. El problema es que cada vez que habla, hace más difícil que Mendoza tenga una oposición firme, amplia y real. Y eso, paradójicamente, lo vuelve más funcional al oficialismo que aquellos a los que critica.

