El Gobierno ratificó en la ONU la soberanía argentina de Malvinas y rechazó la explotación petrolera en la zona
Ocurrió en el marco de la sesión del Comité de Descolonización del organismo en Nueva York. El canciller apuntó contra el anuncio de las empresas para explotar en las inmediaciones de las islas.
Pablo Quirno expuso en la ONU.
EFELa cuestión Malvinas volvió a debatirse este jueves en las Naciones Unidas, donde el Comité de Descolonización aprobó por consenso una nueva resolución que insta al Reino Unido y a la Argentina a retomar las negociaciones para encontrar una solución a la disputa de soberanía sobre las islas. La iniciativa fue promovida por Chile, Bolivia, Cuba, Nicaragua y Venezuela, países con los que el gobierno de Javier Milei mantiene fuertes diferencias políticas y diplomáticas.
La sesión marcó además la primera participación del canciller Pablo Quirno ante este foro internacional, donde ratificó el reclamo argentino sobre las islas y aprovechó la ocasión para cuestionar los proyectos de explotación petrolera impulsados por compañías autorizadas por la administración británica en el Atlántico Sur.
Al presentar la resolución, el representante chileno sostuvo que “la solución duradera a la cuestión de las Malvinas es un asunto de fundamental importancia y sensibilidad para las naciones de América Latina y el Caribe” y remarcó que el texto considera que “la cuestión de Malvinas es una cuestión colonial especial” cuya resolución sólo puede alcanzarse mediante negociaciones entre ambos Estados.
Durante su exposición, Quirno reafirmó que el reclamo argentino trasciende a los gobiernos de turno. “Expresa una política de Estado y una convicción nacional que atraviesa generaciones. Malvinas pertenece a la historia profunda de la Argentina, a la integridad de su territorio y al mandato permanente de su Constitución Nacional”, afirmó.
El canciller también cuestionó uno de los principales argumentos utilizados por Londres para rechazar una negociación. “El Reino Unido invoca en forma reiterada el principio de libre determinación de los pueblos para eludir el diálogo”, sostuvo, aunque aclaró que ese principio “o resulta aplicable a la Cuestión Malvinas”, ya que “no existe un pueblo colonizado titular de ese derecho. Existe una población británica implantada por la potencia ocupante luego de la expulsión de las autoridades y de los legítimos pobladores argentinos”.
“La posición argentina no supone indiferencia alguna respecto de los habitantes de las Islas. La Constitución Nacional de mi país consagra el respeto de sus intereses y de su modo de vida”, señaló.
En otro tramo de su discurso, Quirno planteó que la administración libertaria aspira a mantener una relación constructiva con el Reino Unido, aunque consideró que ese vínculo no puede evitar el debate de fondo. “La Argentina aspira a construir un vínculo maduro” con el Reino Unido. Y agregó: “una relación de esa naturaleza exige abordar la cuestión central. Exige hablar de soberanía”.
El funcionario también denunció lo que calificó como medidas unilaterales británicas en el Atlántico Sur, entre ellas la presencia militar en las islas y la concesión de permisos para explotar recursos naturales en territorios cuya soberanía continúa en disputa.
Se refirió a los proyectos hidrocarburíferos impulsados en la zona de Malvinas. Mencionó particularmente a las compañías Rockhopper Exploration Plc y Navitas Petroleum Development and Production Limited, que avanzan con el desarrollo del yacimiento Sea Lion, considerado uno de los proyectos petroleros más importantes del área.
“Ante la gravedad de esos anuncios, el Presidente de la Nación, Javier Milei, me instruyó a expresar el más enérgico rechazo de la República Argentina. Por ello, en cumplimiento de ese mandato, reitero ante este Comité la determinación argentina de adoptar, conforme al derecho internacional, todas las medidas que estime necesarias para la plena salvaguarda de sus derechos e intereses soberanos”, advirtió.

