El Gobierno prepara una nueva licitación de la hidrovía: foco en tarifas, dragado y concesión
El Gobierno nacional impulsa mesas técnicas para definir el pliego de la hidrovía. Se discuten tarifas, concesión, dragado y nuevos límites para los convoyes.
Hidrovía Paraná. Foto: Noticias Argentinas
El Gobierno nacional pisó el acelerador para definir las condiciones de licitación de la hidrovía Paraná-Paraguay. Con el foco puesto en ampliar los límites de los convoyes, este miércoles 23 se realizó un nuevo encuentro con todos los actores del ecosistema productivo involucrados.
El objetivo es encaminar las negociaciones para fin de año, cuando avanzarán en el segundo intento de licitación del dragado y balizamiento de la vía navegable troncal que puede revolucionar la marcha de las ventas al exterior de las riquezas que produce nuestro país.
Los detalles de la reunión en Paraná
En el encuentro de Paraná, Iñaki Arreseygor, titular de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, se presentó con técnicos de la UNCTAD, Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, quienes fiscalizarán el proceso de consultas y la confección de los pliegos licitatorios.
Además de la conformación de mesas de discusión antes de la presentación de los pliegos, los funcionarios de Javier Milei aúnan esfuerzos para que la licitación salga, tras la trunca experiencia que terminó con la empresa DEME acusada de haber vaciado la compulsa.
En el encuentro paranaense se habló de temas sensibles: la duración de la concesión y la tarifa a pagar a la empresa dragadora. Para algunos actores, la propuesta de treinta años de concesión es excesiva por las mejoras tecnológicas que puedan realizarse y por no fomentar la competencia y se escucharon propuestas de reducirla a veinte años y con un sistema de riesgo empresario.
En ese marco, se destacó la necesidad de "lograr una tarifa que garantice la continuidad de las obras y permita un equilibrio en las distintas etapas de profundización que beneficie la competitividad del comercio exterior argentino y la producción nacional".
También se analizó la cuestión ambiental y se consideraron diversas estrategias para garantizar el ecosistema natural de la vía navegable en cada paso de la concesión ribereña, analizando aspectos técnicos del dragado y el balizamiento, y la generación de nuevas zonas de sobrepaso y radas de espera.
Tras el encuentro, Iñaki Arreseygor afirmó que continuará con rondas de consultas de cara a fin de año, cuando esperan lograr una licitación millonaria.
El objetivo del Gobierno respecto a la hidrovía
El principal objetivo del Gobierno es ver navegar por la autopista fluvial convoyes de barcazas más grandes. Para ello, debería modificarse el artículo 7º del Reglamento vigente desde 1992 que define el "Régimen Único de Dimensiones Máximas de los Convoyes en la Hidrovía”, al señalar que un convoy de 16 barcazas puede reemplazar a 690 camiones que transportarían la misma cantidad de toneladas que un convoy tipo Mississippi que, en nueve días, podría trasladar 1.300 toneladas por barcaza.
La posible revisión del 7º Reglamento es un reclamo constante del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos (CAFyM) que sostienen que "el aumento en la capacidad mejorará notablemente la eficiencia logística, mediante el transporte de un mayor volumen de carga por viaje".
El reglamento actual establece un límite máximo de 290 metros de eslora y 50 metros de manga para los convoyes de empuje. Desde la cámara empresaria aseguran que, tras más de treinta años, los avances tecnológicos, la renovación de la flota, y nuevos estudios técnicos demuestran que el canal puede soportar convoyes de mayores dimensiones sin comprometer la seguridad.