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El Gobierno busca cuidar su vínculo con Estados Unidos y se despega de la guerra "Trump-Musk"

Desde el Gobierno evitan tomar parte en el conflicto entre Donald Trump y Elon Musk, pero buscan sostener su vínculo estrecho con los Estados Unidos.


Tras el escándalo en Estados Unidos entre Donald Trump y Elon Musk, donde el magnate sudafricano denunció al presidente americano de formar parte de los archivos de Jeffrey Epstein, el Gobierno nacional reafirmó que mantiene sus relaciones con la Casa Blanca, pero evitó manifestarse en favor de alguna de las partes.

Según trascendió, la mirada desde Casa Rosada sobre el escándalo es de total neutralidad, proponiéndose mantener el vínculo con su par de los Estados Unidos sin romper relaciones con el CEO de Tesla. "Nuestro vínculo formal es con el gobierno de los Estados Unidos", es la declaración que llegó a la prensa desde el núcleo del Gobierno argentino.

La salida abrupta de Elon Musk del gabinete americano presenta un gran desafío para las relaciones bilaterales entre los mandatarios de ambos países, ya que Javier Milei buscó, desde la asunción de Donald Trump, mostrarse cercano a ambos personajes como "abanderados" de las mismas ideas que la administración libertaria.

Ante tal escenario, el Gobierno argentino buscaría realzar la figura de Marco Rubio como interlocutor entre ambos gobiernos, aprovechándose del empoderamiento que Donald Trump le ha dado a su secretario de Estado en el último tiempo.

La crisis en el Gobierno de Donald Trump tras la denuncia

El presidente de los Estados Unidos manifestó una gran decepción con Elon Musk tras el quiebre de la alianza entre el sudafricano y Donald Trump, la cual había sido protagonista durante la campaña electoral. Luego de eso llegó la dura denuncia del CEO de Tesla: "Tiempo de tirar la bomba de verdad: Trump está en los archivos de Epstein. Esa es la razón real de que no se hayan hecho públicos. Que tengas un buen día, DJT (Donald John Trump)!".

En este sentido, desde la Oficina Oval remarcan que estos ataques se deben a la ruptura de contratos que planea el presidente Trump con las empresas SpaceX y Starlink, propiedad de Elon Musk. En este sentido, el mandatario denunció que Musk "se volvió loco".